Agencias

El desquite de Julián

El desquite de Julián

Jenaro Lorente

Madrid 29 abr (EFE).- En el minuto 56 Julián Alvarez hizo estallar el Metropolitano. El argentino había transformado un penalti por manos de William White dentro del área y puesto el 1-1 en el marcador. Era el décimo tanto del delantero en la Liga de Campeones. El desquite de Julián.

"Trato de no darle mucha importancia a lo que dicen, porque la verdad que todas las semanas salen cosas nuevas. Trato de no perder energía en eso, enfocarme en lo que estamos acá, con partidos muy importantes. Trato de enfocarme en eso, estar muy bien yo para tratar de ayudar al equipo y hacer cosas grandes aquí", Había declarado el futbolista la víspera del partido, preguntado, una vez más, por su futuro y por su rendimiento como rojiblanco.

Julián, que había fallado su penalti en la malograda final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad, encaraba ante el Arsenal su partido más importante desde que es jugador del Atlético. En el minuto 56, todos los focos recayeron sobre el argentino. Su derechazo, inapelable. Gol. 1-1.

El tanto significó el resurgir del Atlético, que en la primera parte había sido engullido por un timorato Arsenal y el por el tanto, también de penalti, de Viktor Gyökeres. De hecho, pudo Griezmann hacer el 2-1 poco tiempo después. Y Lookman erró sólo ante el portero rival.

En el partido prevalecía el fútbol control. Al contrario que en la jornada anterior, con el fútbol pegada del Parque de los Príncipes entre el PSG y el Bayern Munich. Tras el 1-1, el Atlético estaba muy pendiente de no fallar atrás, y de salir con velocidad en busca del 2-1. Lo buscó y lo mereció, mientras el Arsenal parecía darse por satisfecho con el empate.

En el minuto 75, Julián fue sustituido por Alex Baena. Se fue del verde cojeando. La afición le despidió con una gran ovación. La misma que había ofrecido al equipo una hora y media antes del envite, cuando el autobús con sus futbolistas asomó por la Avenida de Arcentales, en los aledaños del estadio.

El recibimiento a los rojiblancos en la llegada fue espectacular. También la atmósfera dentro del estadio, con casi 70.000 espectadores que abarrotaban las gradas. Una infinidad de rollos de papel higiénico desplegados desde ellas saludaron a los hombres de Diego Pablo Simeone a su salida al césped, creando un entorno ensordecedor. La afición rojiblanca lo había dado todo antes del combate. Y durante el mismo también.

Julián Alvarez les permitió soñar. Su tanto y su buen partido le sirvió de revancha. De venganza por lo sucedido en la Copa. Esta vez sí marcó el penalti y el Atlético anhela la final el próximo martes en Londres. EFE.

jl/apa