Agencias

El "efecto Luis Enrique" en el PSG se traslada a la Ligue 1

El

París, Francia, 7 Mayo 2026 (AFP) -

Más allá de las estrellas del Paris Saint-Germain, un hombre es sin duda responsable de los éxitos del club, que tras meterse el miércoles en su segunda final de Champions consecutiva podría sentenciar el título de la Ligue 1 este fin de semana.

El PSG, que recibe el domingo al Brest en la 33ª jornada del campeonato, tiene al Lens a seis puntos y puede ya asegurar matemáticamente el título este fin de semana, lo que le permitiría poder concentrar ya sus esfuerzos al 100% en la final europea del 30 de mayo en Budapest ante el Arsenal de Mikel Arteta.

Llegado en 2023 al banquillo del PSG, caracterizado en los últimos años por ser un lugar muy incómodo y con poca continuidad para los técnicos, Luis Enrique convenció desde el principio, con el doblete nacional (Ligue 1-Copa de Francia) y llevando al equipo hasta semifinales en el gran torneo europeo, donde el Borussia Dortmund le despertó de su sueño.

Pero una temporada después llegó la apoteosis, con un nuevo doblete Ligue 1-Coupe pero, sobre todo, la conquista de la ansiada primera Champions, un objetivo que se había convertido una obsesión a orillas del Sena.

- Hambre de títulos -

Personalmente, tiene ahora una cita con la historia.

Había hecho ya campeón de Europa al FC Barcelona en 2015, con Lionel Messi, Andrés Iniesta y Xavi Hernández a sus órdenes, por lo que su cuenta particular es de dos Orejonas como entrenador.

En caso de que el PSG venza al Arsenal en la final de Budapest se convertirá en el quinto entrenador en llegar a al menos tres Champions en su palmarés, después del italiano Carlo Ancelotti, el inglés Bob Paisley, el francés Zinedine Zidane y el español Pep Guardiola.

"Ya en la fase de grupos decía que no veía a nadie mejor que nosotros. Todo el mundo me criticaba por haber dicho eso, pero no me equivoqué", valoró Luis Enrique después del empate 1-1 del miércoles ante el Bayern en Múnich, que validó el pasaje a la final de Budapest.

En un club en el que sus dirigentes cataríes no han destacado desde su llegada por la paciencia, las aguas están inusualmente muy calmadas y el idilio es evidente.

"Es la persona más positiva que he conocido en mi vida. Siempre está motivado y siempre con una buena actitud. Todos aprendemos de él, de su manera de ver las cosas", admite el presidente del equipo, Nasser Al Khelaifi.

Desde el inicio de la temporada, Luis Enrique se ha esforzado por dejar claro que el vestuario no iba a dormirse en sus laureles y que conservaba un hambre insaciable de títulos a pesar de la borrachera de éxitos de la campaña 2024-2025.

"La pasada temporada cumplimos el sueño que todos teníamos. Pero queremos continuar haciendo historia y eso ahora pasa por encadenar dos títulos seguidos en la Liga de Campeones", dijo en el arranque del curso.

Lo cierto es que ganar dos veces el título europeo no sería histórico pero sí es algo muy poco habitual, que en lo que va de siglo solo se ha dado con los tres consecutivos conseguidos por el Real Madrid (2016, 2017, 2018).

- Hiperactivo y estratega -

La fórmula para el éxito en el PSG pasa por su fuerte personalidad, su energía inagotable y su gestión perfecta del vestuario, incluyendo la dosificación del talento... y de las fuerzas.

El capitán Marquinhos, por ejemplo, ha sido titular más veces en Europa que en la Ligue 1. El ganador del Balón de Oro Ousmane Dembélé solo ha salido de inicio nueve veces en la Ligue 1, mientras que el demoledor Khvicha Kvaratskhelia ha sido, probablemente, el mejor jugador de esta edición de la Liga de Campeones hasta el momento, priorizando ese torneo al doméstico, lo que explica en parte que aún no haya ganado el títuo nacional.

Luis Enrique llegó cuando Messi y Neymar abandonaban París, y cuando Kylian Mbappé estaba en el año de epílogo de su tormentosa relación con el club.

Pero este hiperactivo deportista, que ha competido en triatlones y maratones, y que en septiembre se fracturó una clavícula tras caerse de una bicicleta, está acostumbrado a la resistencia.

El viernes cumple 56 años. Puede ser el preámbulo de un mes lleno de festejos para uno de los entrenadores más cotizados de Europa.

as/dr/mcd