El entorno de Suu Kyi desconoce su paradero tras la excarcelación anunciada por militares
Bangkok, 1 may (EFE).- El entorno de la exlíder democrática birmana Aung San Suu Kyi continúa este viernes sin información sobre su paradero, un día después de que el Gobierno militar anunciara la excarcelación de la premio nobel y su traslado a arresto domiciliario tras cinco años de prisión.
La única información de la que disponía su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND), en la mañana de este viernes era la declaración difundida por el régimen, en la que se informaba sobre la aprobación para trasladar a Suu Kyi a arresto domiciliario, sin que haya conocido ningún otro detalle.
Así lo afirmó a EFE U Bo Bo Oo, miembro de la LND que vive en el exilio, que también aseguró que, según la ley birmana, Suu Kyi podría "elegir a algunas de las personas con quien vivirá", aunque desconocía cómo el régimen militar aplicaría esta medida.
En este contexto, las fuentes consultadas dijeron que su emblemática casa de Rangún, convertida en icono de la resistencia birmana donde ya pasó más de una década bajo arresto domiciliario, sigue cerrada al público y consideran poco probable que la premio nobel sea trasladada allí.
En paralelo, Kim Aris, hijo de la política, pidió en su cuenta de Facebook "información" sobre si su "madre está viva", la posibilidad de comunicarse con ella y "verla libre". "Si está viva, que muestren pruebas verificadas" de ello, escribió, tras asegurar que Suu Kyi "sigue siendo una rehén aislada del mundo".
Los militares, que ordenaron el arresto de la política en 2021 tras el golpe de Estado, difundieron por televisión imágenes en las que aparece visiblemente delgada y con su característica cola de caballo, sentada frente a dos agentes de seguridad aunque, tras años sin rastro público, si bien no ha sido posible verificar la fecha de las grabaciones.
El canal oficial MRTV, controlado por los militares, señaló que Suu Kyi deberá cumplir el resto de su condena (reducida a 18 años) bajo arresto domiciliario, sin que quede claro si podrá retomar el contacto con sus abogados y familiares.
El actual Gobierno militar es el impulsor del golpe de Estado que frustró la transición democrática birmana, con Suu Kyi al frente, y exacerbó la guerra de guerrillas que el país arrastra desde hace décadas, sumiendo a Birmania en una espiral de crisis y aislamiento internacional.
Según datos de este viernes de la Asociación para la Asistencia de Prisioneros Políticos de Birmania (AAPP), 22.047 personas continúan detenidas y 8.000 han muerto en manos del Ejército y las fuerzas de seguridad desde el golpe. EFE
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