Agencias

El ex brazo derecho de Sarkozy pone en duda su versión sobre la financiación libia

El ex brazo derecho de Sarkozy pone en duda su versión sobre la financiación libia

París, 14 abr (EFE).- El que fuera brazo derecho de Nicolas Sarkozy tanto en el Ministerio del Interior como en el Elíseo, Claude Guéant, puso este martes en duda la versión del expresidente sobre la financiación libia de su campaña de 2007, sin aportar pruebas feacientes de la misma.

Ausente del proceso en apelación que tiene lugar en París por motivos de salud, el alto funcionario, de 81 años, se había convertido en los últimos días en el cabeza de turco de Sarkzoy, que consideró que había cometido "un error grave" al reunirse en 2005 con el yerno del líder libio Muamar Gadafi, condenado en rebeldía en Francia por un atentado cometido en 1989.

El expresidente también aseguró ignorar el tren de vida que llevaba Guéant, que en primera instancia fue condenado a seis años de prisión, la pena más dura, tras demostrarse que había recibido importantes cantidades de dinero de un intermediario que actuaba en nombre del régimen libio.

Aunque no quedó probado que ese dinero estuviera destinado a la campaña de Sarkozy, el tribunal les condenó en septiembre del año pasado por asociación de malhechores, al considerar que existió un pacto de corrupción con Gadafi.

En el último día de interrogatorio a Sarkozy, el abogado de Guéant leyó una declaración de su cliente en la que aseguraba que el entonces presidente se había interesado mucho por el futuro procesal de Abdallah Senoussi, yerno de Gadafi y hombre fuerte del régimen, que buscaba borrar su condena en Francia y la orden de arresto internacional que pesaba sobre él.

En esa declaración, el ex secretario general del Elíseo aseguró que Sarkozy le había pedido que se interesara por la situación judicial de Senoussi tras una visita oficial en 2007 a Trípoli, en el trascurso de una cena oficial con Gadafi.

El expresidente lo negó, reconoció, como ya había hecho antes, que el dictador libio sí le había hablado de su yerno en el viaje oficial que como ministro del Interior había efectuado en 2005, pero que entonces le dijo que no tenía posibilidad de interferir por él.

Posteriormente, ya no volvió a tener ninguna referencia a Senoussi, indicó, algo que puso en duda el letrado de Guéant, muy incisivo en su interrogatorio, lo que llegó a alterar el ánimo de Sarkozy.

"Me complace que el señor Guéant esté recobrando la memoria", llegó a decir el expresidente, que señaló que le gustaría que estuviera en el juicio.

"Entre los que están ausentes, los que están muertos, los que han asesinado, los que están enfermos,... Yo no puedo responder por todos", dijo Sarkozy, acorralado por momentos por las preguntas del abogado de su excolaborador.

El letrado se mostró "sorprendido" por el cambio de estrategia del expresidente, que en primera instancia ponía la mano en el fuego por la honorabilidad de su antiguo brazo derecho y en Apelación le descargaba sobre él las culpas.

Sarkozy intentó restar importancia a ese cambio de actitud y replicó que él se obstina en "contar la verdad", al tiempo que insistió en que desconocía que Guéant estuviera recibiendo dinero o que se hubiera reunido con Senoussi. EFE

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