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El G7 de Comercio advierte de que responderá ante "cualquier medida de coerción económica"

El G7 de Comercio advierte de que responderá ante

París, 6 may (EFE).- Los ministros de Comercio del G7 mostraron este miércoles su "profunda preocupación" por las medidas de coerción económica, ante las que, "si fuera necesario", responderán.

"Nos esforzaremos por prevenir cualquier medida de coerción económica y estamos preparados, si fuera necesario, para actuar contra tales medidas", advirtieron en un comunicado conjunto los titulares de Comercio del denominado Grupo de los Siete (compuesto por Alemania, Francia, Italia, Reino Unidos, Estados Unidos, Canadá y Japón), tras una reunión celebrada hoy en París.

"Expresamos nuestra profunda preocupación ante las medidas de coerción económica, incluidas las restricciones arbitrarias a la exportación, que pueden provocar rupturas en las cadenas de suministro -especialmente de minerales críticos- y perjudicar la seguridad y resiliencia económicas", agregaron en el documento.

Los representantes de siete de las mayores economías del mundo convergieron en la necesidad de cooperar "para reducir las dependencias críticas y garantizar el fracaso de cualquier intento o amenaza de utilizar las dependencias económicas como armas".

Uno de los ejes de la reunión de este miércoles fueron las tierras raras y otros minerales críticos. Las primeras son esenciales para las baterías de coches eléctricos o pantallas táctiles, y China monopoliza en torno al 80 % de la producción global, de acuerdo con el titular francés de Comercio, Nicolas Forissier.

En una rueda de prensa tras el encuentro Forissier abogó porque haya "una coordinación perfecta" entre la iniciativa del G7 y la estadounidense, sin la necesidad de crear una nueva institución.

Respecto a los pequeños paquetes del comercio electrónico -muchos de ellos tramitados por empresas chinas-, los ministros reconocieron "la necesidad de reforzar la cooperación entre las áreas de Comercio y Finanzas del G7 para promover condiciones de competencia equitativas, mejorar la gestión de riesgos aduaneros y asegurar la seguridad de los productos".

Formó parte de la agenda oficial de hoy la frustrada reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tras la reunión ministerial de finales del marzo en Yaundé, donde no se llegó a un acuerdo sobre la moratoria del organismo que exime al comercio electrónico de derechos de aduana, en medio de tensiones entre Estados Unidos y economías emergentes como India y Brasil.

"Abogamos por una reforma significativa de la OMC y subrayamos la importancia de una moratoria permanente sobre los derechos de aduana en las transmisiones electrónicas", subrayaron los ministros del G7, quienes también trataron de la sobrecapacidad industrial que falsea la competencia.

En ese sentido, concordaron en trabajar para hallar "las mejores formas de luchar contra (...) las subvenciones industriales generalizadas, opacas y nocivas", así como contra "las prácticas de las empresas estatales que distorsionan el mercado y todas las formas de transferencia forzosa de tecnología".

Amenazas de aranceles de EE.UU. y Ormuz

Dos temas que no formaban parte de la agenda oficial de la reunión ministerial del G7 de Comercio planearon en las reuniones: la amenaza de aranceles adicionales contra la Unión Europea (UE) por parte de Estados Unidos y los impactos comerciales del bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra entre EE.UU., Israel e Irán.

Para el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, presente en el encuentro, la UE y Estados Unidos coinciden "claramente" en que "ambas partes" deben respetar el acuerdo alcanzado en verano pasado en Turnberry (Escocia, Reino Unido).

El político eslovaco recordó que está en marcha en la UE el proceso de ratificación del acuerdo firmado por la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en el que pactaron un arancel general del 15 % para las importaciones de EE.UU. de productos europeos.

Sin embargo, el propio Trump amenazó el viernes pasado con un arancel del 25 % a la importación de vehículos europeos, descontento porque el acuerdo alcanzado en Escocia está aún pendiente de ser ratificado por las instituciones europeas.

El anfitrión de la cita G7 de hoy, el ministro francés Forissier, contemporizó sobre estas amenazas y señaló que se trata de "declaraciones que no han sido refrendadas ni puestas en marcha".

Respecto a Ormuz, el comisario europeo de Comercio aseguró que la CE hará todo lo posible para asegurar que los agricultores europeos "tengan suficientes fertilizantes y a precios aceptables".

"Según lo que escucho de parte de nuestros socios, el impacto podría situarse entre el -0,2 % y el -6 %, al menos para el PIB de la Unión Europea", advirtió el alto cargo de la UE.

Forissier, por su parte, abogó por "una lógica de acción común en los flujos comerciales" que eviten malas sorpresas como la de Ormuz.

"Debemos de seguir intercambiando informaciones y reflexionar rápidamente para tener alternativas para blindar las rutas de comercio internacional ante situaciones así" (guerra entre Estados Unidos e Irán), alertó. EFE

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