Agencias

El Gobierno boliviano garantiza que no se aprehenderá a dirigentes que asistan al diálogo

El Gobierno boliviano garantiza que no se aprehenderá a dirigentes que asistan al diálogo

La Paz, 28 may (EFE).- El ministro de la Presidencia de Bolivia, José Luis Lupo, garantizó este jueves que no serán aprehendidos los dirigentes de las protestas contra el Gobierno que asistan a una nueva reunión de diálogo con apoyo de mediadores como la Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo, al cumplirse 23 días de los bloqueos de carreteras que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

"El Gobierno ha dado garantías para poder dialogar con ellos", declaró Lupo al canal privado Unitel, al reconocer que esa oferta "prácticamente" supone que no serán aprehendidos ni el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), el minero Mario Argollo, ni el líder de la federación de campesinos de La Paz 'Tupac Katari', Vicente Salazar.

Bolivia atraviesa una ola de manifestaciones y cortes de carreteras desde hace tres semanas impulsados por sindicatos campesinos, sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) y otros grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Este jueves está prevista una segunda reunión, tras el encuentro celebrado el miércoles en la sede de la Vicepresidencia con la participación del propio vicepresidente, Edmand Lara, declarado opositor al Gobierno, el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Giovani Arana, y el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya.

Argollo y Salazar pactaron a principios de mes las movilizaciones para exigir la renuncia de Paz, quien lleva poco más de seis meses de gestión, al considerar que desatendió sus demandas sectoriales y luego impulsaron los bloqueos que han golpeado sobre todo al departamento de La Paz con el corte de carreteras troncales e internacionales.

La Fiscalía de La Paz emitió una orden de aprehensión contra Argollo, acusado de los supuestos delitos de terrorismo e instigación publica a delinquir, pero no ha sido ejecutada porque el dirigente se declaró en la "clandestinidad".

"Nosotros no ejecutaríamos ningún tipo de instrucción si los estamos llamando al diálogo", insistió Lupo y aseguró que el instrumento "en democracia para pacificar el país" son las negociaciones para encontrar las soluciones a los problemas sociales.

Las conversaciones, según el ministro, serán sobre los reclamos de diversos temas que tienen las organizaciones, pero no sobre la exigencia de renuncia del presidente.

"Esa demanda es inaceptable y esa demanda fue de grupos antidemocráticos", dijo Lupo, para quien algunos sectores se aprovechan de otras peticiones legitimas sobre inclusión social para plantear ese extremo.

Las garantías han sido otorgadas a los facilitadores del diálogo para que las transmitan a los dirigentes de las protestas, pero, además, se les envió cartas formales para invitarlos a dialogar, apuntó Lupo, que es el representante designado por el presidente en esas negociaciones.

A la espera de esa segunda reunión, los bloqueos todavía persisten y suman al menos 66, principalmente en las regiones de La Paz, Oruro y Potosí, según el reporte de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).

Paz tiene previsto reunirse con dirigentes de los denominados comités cívicos del país en la ciudad de Santa Cruz (este), el motor económico de Bolivia y donde hay crecientes exigencias para que se dicte un estado de excepción que permita usar a las Fuerzas Armadas para el desbloqueo de las rutas.

Esta jornada en La Paz volvieron a parar los sindicatos de transporte público, mientras que médicos y trabajadores de salud marcharán en esa ciudad para alertar sobre la situación "crítica" en que se encuentran los hospitales por el desabastecimiento de insumos y alimentos como consecuencia de los bloqueos. EFE

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