El juicio por fusilamiento de militantes peronistas comienza en Argentina 70 años después
Laura Guarinoni
Buenos Aires, 17 jun (EFE).- El juicio por los fusilamientos de cinco militantes peronistas en las afueras de Buenos Aires, perpetrados en junio de 1956 por la dictadura militar (1955-1958) que derrocó a Juan Domingo Perón, comenzó este miércoles 70 años después de aquellos hechos que marcaron la historia argentina.
La audiencia se realizó en José León Suárez, correspondiente al municipio de San Martín, el mismo lugar donde hace ahora 70 años estaba el basural y fueron ejecutados cinco hombres detenidos tras el frustrado levantamiento encabezado por el general peronista Juan José Valle contra el régimen de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas.
Esos hombres pertenecían a un grupo de doce que fueron detenidos en una vivienda de Florida, ubicado en el norte del Gran Buenos Aires. Los fusilados fueron Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Mario Brión y Vicente Rodríguez. Solo uno de los seis que llevaron a ese lugar para ejecutarlos sobrevivió.
Este juicio, que busca recuperar la memoria histórica, fue impulsado por familiares de las víctimas, con el patrocinio del abogado Alberto Palacio y el acompañamiento de organismos de derechos humanos.
Juicio por la verdad
En esta primera audiencia, la jueza Alicia Vence destacó la trascendencia histórica del proceso al afirmar que "la permanencia de estos acontecimientos en la memoria colectiva demuestra que su significación no se agota en el momento histórico" que ocurrieron.
Los llamados "juicios por la verdad" buscan reconstruir y esclarecer violaciones de los derechos humanos cuando no es posible avanzar con causas penales, generalmente por el fallecimiento de los responsables. Aunque no derivan en condenas, permiten reunir pruebas, escuchar testimonios y establecer lo ocurrido, además de contribuir a la reparación simbólica de las víctimas.
Los querellantes en este caso consideran que hubo delitos de lesa humanidad cometidos por agentes estatales y reclaman una reparación histórica para las familias, que durante siete décadas no obtuvieron respuestas judiciales.
El abogado Palacio, en representación de la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de San Martín, aseguró: "Estamos acá por la lucha de los familiares, estamos acá porque la única lucha que se pierde es la que se abandona".
Señaló también que el juicio constituye "el acto reparatorio principal" para las víctimas, aun cuando los responsables han fallecido.
'El fusilado que vive'
El primer testimonio que escuchó el tribunal es el de Juan Carlos Livraga, sobreviviente y a quien el reconocido periodista y escritor argentino Rodolfo Walsh bautizó 'el fusilado que vive' en su libro 'Operación Masacre' (1957), donde reconstruye los hechos ocurridos entre la noche de 9 y la madrugada del 10 de junio de 1956.
Livraga, de 94 años y quien actualmente vive en Estados Unidos, aportó un escrito con su relato de lo ocurrido aquella noche y un video grabado en el que profundizó su testimonio.
Según contó, antes de las seis de la mañana del 10 de junio fue trasladado junto a otros detenidos hacia el basural de José León Suárez con una orden de fusilamiento y tras bajar y ver los fusiles apuntándoles se arrojó al suelo junto a una zanja.
Vio cómo disparaban a sus compañeros y simuló su muerte, pero uno de los ejecutores advirtió que aún respiraba y le efectuó tres disparos que lo dejaron inconsciente.
Tras recuperar el conocimiento se alejó del lugar y caminó hasta que fue auxiliado por un militar y trasladado a un hospital. Días después fue trasladado a una comisaría, luego a una cárcel y cuando salió marchó al exilio.
Ahora, 70 años después, Livriaga expuso que todos los días de su vida lo recuerda: "Yo no puedo dormir. Tengo unas píldoras para dormir. Me acuesto, llega la mañana y estoy viviendo lo que viví. Mi pasado es mi presente".
La investigación impulsada por Rodolfo Walsh, asesinado en plena calle por la última dictadura (1976-1983) tras escribir una carta abierta a la Junta Militar, demostró que las detenciones se habían producido antes de la entrada en vigor de la ley marcial decretada por el régimen militar, un elemento clave para sostener la ilegalidad de los fusilamientos.
Este "juicio por la verdad", que consta de tres jornadas, concluirá este viernes. EFE
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