El laberinto de Leonora Carrington cobra vida con una experiencia sensorial en México
Ciudad de México, 20 abr (EFE).- Por primera vez y más de cien años después de su muerte, la obra surrealista de la artista británica nacionalizada mexicana Leonora Carrington (1917-2011) cobra vida en un laberinto que fusiona experiencias sensoriales con 11 de sus esculturas originales en el Centro de las Artes Inmersivas (CAI) de Ciudad de México.
El recorrido 'Laberinto Mágico' abrirá sus puertas el próximo 22 de abril y revelará al público piezas escultóricas de grandes dimensiones de la maestra, que estuvieron guardadas durante diez años en un almacén de la ciudad de Xilitla, en el estado mexicano San Luis Potosí, epicentro del movimiento surrealista en México.
"Nunca he visto un lugar en donde se junte lo experiencial con la obra y si había alguien con quien podía suceder era con Carrington", afirmó a EFE Alejandro Machorro, director del estudio de entretenimiento multimedia Cocolab y parte del equipo curatorial en el que destaca la participación del Consejo Leonora Carrington y su hijo, Pablo Weisz.
Para lograr una verdadera experiencia sensorial y "evitar la banalización" de una de las mujeres más importantes del movimiento surrealista del siglo XX, el laberinto se aleja de las pantallas y las proyecciones digitales para conectar con la audiencia a través de elementos naturales como el agua, el vapor y la arena.
"Siempre nos hicimos la pregunta de qué cruzaba el límite y todas las decisiones que tomamos fueron en torno a no cruzar ese límite que rompiera con la esencia de Leonora", explicó sobre este laberinto que no proyecta digitalmente ni una sola de las obras de Carrington, como ocurre en la mayoría de experiencias inmersivas.
Por ello, la luz, los olores y sonidos son meramente un escenario que rinde homenaje a 'La inventora del atole', 'La palmista', 'El gato sin botas', 'La tamborilera', 'La dragonesa', emblemáticas esculturas de la artista que superan los dos metros de altura.
El mundo de Leonora
Aunque el objetivo -aseguró Machorro- es transportar al público a ese "otro lado" al que solo podía acceder la imaginación de Leonora: un mundo mágico habitado por animales, brujas y ciudades que no existen en el plano de lo real, pero sí en su universo mental, plagado de arte admirado por emblemas del surrealismo como André Breton.
En ese sentido, 'Laberinto Mágico' es un nuevo acercamiento a la dimensión mágica y esotérica de la artista, con el que también se busca que tenga un nuevo público: "más fresco y más joven", señaló Fermín Llamazares, presidente del Consejo Leonora Carrington.
Carrington elaboró gran parte de su obra en México, un país que hizo suyo en la década de 1940, tras huir de la Segunda Guerra Mundial. El viejo continente, donde se enamoró del artista alemán Max Ernst, nunca más volvió a ser su hogar.
Cada año se realizan más de 50 exposiciones a nivel global en torno a la obra de Carrington, mediante la difusión del consejo presidido por Llamazares, lo que también la ha posicionado como una de las cinco creadoras más cotizadas del mundo, pues, a la fecha, sus piezas se subastan en millones de dólares. EFE
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