El limosnero del papa: León XIV es un pontífice que sabe responder a los retos de hoy
Soledad Álvarez
Ciudad del Vaticano, 8 may (EFE).- León XIV, que cumple este viernes un año de pontificado, "sabe responder a los retos de hoy", según su limosnero, el español Luis Marín de San Martín, quien subraya el liderazgo moral y la valentía de un "gran papa" que es el que necesita "no solo la Iglesia, sino el mundo actual".
"El papa es una persona de su época, que comprende las claves de hoy, que responde a los problemas de hoy" y cuyo liderazgo se caracteriza por "la profundidad, la coherencia, la sensatez y el testimonio", asegura en entrevista con EFE el arzobispo Marín (Madrid, 1961), a quien el papa nombró en marzo prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el departamento que gestiona las obras de caridad del pontífice.
Agustino como el papa, monseñor Marín es amigo personal de Robert Prevost y una de las personas que mejor le conoce: recuerda la emoción y alegría que sintió hace un año al ver a quien define como "un hermano" salir a saludar en el balcón de la Basílica de San Pedro como el nuevo papa León XIV.
Liderazgo moral
Desde entonces ha pasado un año "muy intenso" en el que el mundo ha asistido al inicio de un pontificado que Marín espera sea "muy rico" y que ha permitido conocer a Robert Prevost, al que define como un hombre "muy profundo, tranquilo, sereno, reflexivo, que sabe escuchar y que toma decisiones".
Además de ser "hijo" del Concilio Vaticano II, León XIV tiene una "gran experiencia" por sus 12 años como prior general de la Orden de San Agustín y también por su etapa misionera de más de dos décadas en Perú, recuerda Marín, quien destaca el "importante bagaje intelectual" de un pontífice matemático y experto en derecho canónico.
León XIV, añade, ejerce un liderazgo "sereno y valiente" centrado en Cristo, cercano al pueblo de Dios y buscando fraternidad, unidad y colaboración. Su carácter no es tan "expansivo" como el de otros papas como Francisco o Juan Pablo II pero se caracteriza por el cariño y la afectividad.
"Yo creo que un aspecto muy positivo es que su voz es escuchada, ejerce un liderazgo moral en el mundo. La voz del papa, la figura del papa es un punto de referencia en un mundo de liderazgos débiles y cambiantes, donde no se encuentran a veces referentes sólidos", subraya Marín.
Constructor de puentes
En un contexto marcado por la guerra y los conflictos internacionales, la llamada a la paz ha sido una constante en León XIV que ha sido objeto de duras e inéditas críticas por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Ante esta situación, Marín destaca la serenidad de un papa que "no se deja envolver en la vorágine política", que "no va al enfrentamiento ni a buscar la ruptura" pero que tampoco huye de dar respuestas "claras y precisas".
"El papa es pontífice, que significa constructor de puentes. Y Robert Prevost es así realmente. No crea división sino que busca la unidad y la favorece desde el diálogo, desde la escucha y desde la claridad".
Además León XIV busca ser eficaz y ejerce una diplomacia discreta, acorde con su carácter: "Otro de sus rasgos. Él no busca aparecer, no busca hacer 'la bella figura' (expresión italiana equivalente a 'quedar bien'). Su actitud es humilde, ejerce su ministerio y su servicio" porque su objetivo "no es ganar elecciones o ser popular (...) sino ser el testigo de Cristo vivo y resucitado".
Por eso recuerda: "Para entender al papa León tenemos que darnos cuenta de que es una figura religiosa. La dimensión religiosa a veces nos cuesta: vemos al jefe de Estado, al líder social pero la dimensión religiosa es fundamental y él así lo entiende".
Unidad y trabajo en red
Otra de las claves del primer año de papado de Prevost ha sido la preocupación por la unidad de la Iglesia tras una etapa marcada por la polarización durante el pontificado de Francisco.
Una unidad "no ficticia" que forma parte de la perspectiva agustina de León XIV, quien busca un gobierno de la Iglesia de "escucha y participación" que debe funcionar desde las parroquias más pequeñas hasta el Vaticano.
"Va a potenciar mucho la colaboración y la interacción, porque uno de los retos que tenemos en la iglesia es trabajar en red, trabajar en equipo", destaca Marín.
Y de momento uno de los hitos más inmediatos en la agenda de León XIV es su visita a España el próximo mes de junio: el limosnero del papa espera que este viaje sirva para la unidad de los cristianos y apela a que todo el mundo contribuya para que la visita del pontífice "sea un verdadero éxito que nos ayude a todos". EFE
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