Juan José Lahuerta
Madrid, 12 may (EFE).- José Mourinho vuelve a asomarse al horizonte del Real Madrid. Como tantas veces ocurre con el técnico portugués, basta una grieta para que aparezca su nombre. Trece años después de su salida del Bernabéu, sigue proyectando esa mezcla de nostalgia competitiva y autoridad que nunca termina de desaparecer del todo en el madridismo.
Pero los números cuentan una historia distinta: desde que salió del Real Madrid, nunca volvió a acercarse al 'Mou' de aquellos días.
Porque el mejor Mourinho fue el del Madrid. Ahí están los datos. Entre 2010 y 2013 dirigió 178 partidos oficiales y ganó 128. Empató 28 y perdió 22. Su porcentaje de victorias alcanzó el 71,91 %, el más alto de toda su carrera en un club.
Ganó la Liga de los 100 puntos (2011-2012), una Copa del Rey (2010-2011) y una Supercopa de España (2012). Y, sobre todo, devolvió al Real Madrid al lugar del que venía huyendo desde hacía años: las semifinales de la Liga de Campeones. Tres seguidas. El Madrid volvió a competir de verdad en Europa.
Después de aquello, Mourinho siguió siendo Mourinho, pero ya no fue el mismo Mourinho. Desde su salida del Real Madrid ha entrenado a Chelsea, Manchester United, Tottenham, Roma, Fenerbahce y Benfica. En total, 610 partidos oficiales con 339 victorias, 135 empates y 136 derrotas. Su porcentaje global de triunfos cae hasta el 55,57 %. Más de 16 puntos menos que en el Real Madrid.
En ningún equipo posterior alcanzó siquiera el 60 % de victorias. Se quedó cerca en el Fenerbahce, con un 59,68 % (37 triunfos en 62 partidos), aunque sin títulos y lejos del Galatasaray en la Liga turca, a once puntos, en su única temporada completa en Turquía (2024-2025).
Muy parecido es su registro actual en el Benfica: 26 victorias en 44 encuentros, un 59,09 %. El último empate del conjunto lisboeta, 2-2 frente al Braga este lunes, dejó a su equipo sin depender de sí mismo en la última jornada para asegurar su presencia en la próxima Liga de Campeones.
Su segunda etapa en Chelsea (2013-2016) todavía dejó la sensación de que seguía perteneciendo a la aristocracia de los banquillos. Ganó una Premier League, una Copa de la Liga y firmó un 58,82 % de victorias en 136 partidos. Pero la caída llegó de golpe. Meses después de levantar la Premier League del curso 2014-2015, el Chelsea vagaba cerca del descenso y Mourinho salió del club en diciembre de 2015.
En el Manchester United (2016-2019) mantuvo números similares: 84 victorias en 144 partidos y un 58,33 %. Ganó la Liga Europa, la Copa de la Liga y la Community Shield, pero su etapa final quedó marcada por el conflicto, especialmente con Paul Pogba. También salió en diciembre, pero esta vez en 2018.
Luego llegaron Tottenham (2019-2021) y Roma (2021-2024). Ahí ya apareció un Mourinho más vulnerable. En Londres apenas alcanzó el 51,16 % de triunfos y fue despedido con la temporada 2020-2021 muy avanzada. En Italia ganó la Liga Conferencia y alcanzó una final de Liga Europa, pero sus números ligueros fueron los peores de toda su carrera en la élite con dos sextos puestos en la Serie A. En total, acumuló un 49,28 % de victorias en 138 partidos.
La trayectoria de Mourinho parece dibujar una montaña imperfecta. Antes del Real Madrid, su porcentaje global de victorias era del 65,85 %. En el Bernabéu alcanzó la cima con el 71,91 %. Después, ya nunca volvió a acercarse a aquellas alturas.
Fue antes, en el Oporto, donde llegó a un 71,68 % de partidos ganados, el lugar en el que más cerca estuvo de su mejor registro en el club que puede volver a dirigir el próximo curso si Florentino Pérez apuesta por una segunda etapa del técnico portugués. EFE
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