El oficialismo busca ganar en Benín en unas presidenciales sin el primer partido opositor
Nairobi, 11 abr (EFE).- Los benineses votan este domingo en unas elecciones presidenciales sin el principal partido de la oposición y en las que el oficialismo busca mantenerse en el poder con el ministro de Economía y Finanzas, Romuald Wadagni, sucesor del presidente, Patrice Talon.
Casi 7,9 millones de votantes de una población de unos 15 millones de personas están llamados a ejercer su derecho democrático en más de 17.000 colegios electorales en el territorio nacional, mientras que unos 62.600 electores pueden votar en 112 centros repartidos en el extranjero, según la Comisión Electoral Nacional Autónoma (CENA).
Está previsto que los colegios abran sus puertas entre las 07.00 y las 16.00 hora local (06.00 y las 15.00 GMT) en este pequeño país de África occidental, encajado entre Nigeria y Togo.
Los benineses elegirán a su próximo jefe de Estado por un mandato de siete años (renovable una vez), después de la reforma constitucional aprobada el pasado diciembre para extender los cinco años permitidos hasta entonces.
El Tribunal Constitucional solo ha aprobado dos candidaturas, sin incluir al principal partido opositor, Los Demócratas (LD), después de que su aspirante fuera descalificado por la CENA por no reunir el mínimo de apoyos parlamentarios requeridos según otra reforma, la del Código Electoral.
Esa misma enmienda estableció un umbral electoral del 20 % de los votos en cada una de las 24 circunscripciones del país, lo que hizo que solo dos partidos de la coalición presidencial ganaran el total de 109 escaños de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) y los 77 alcaldes del país en los comicios legislativos y locales de enero.
Mientras Talon, de 67 años, completa su segundo y último mandato legal, el oficialismo trata de mantenerse en el Gobierno a través de su delfín, el ministro Wadagni, que se postula junto a la vicepresidenta, Mariam Tala, como compañera de candidatura.
Wadagni, de 49 años, cuenta con el apoyo de la Unión Progresista para la Renovación (UPR) y el Bloque Republicano (BR), las dos fuerzas que dominan el Parlamento.
Se enfrenta a él en las urnas el exministro de Cultura Paul Hounkpè, con Judicael Hounwanou como compañero de fórmula, por las Fuerzas Cauris para un Benín Emergente (FCBE), consideradas como oposición "moderada".
Aunque es el único adversario del oficialismo en los comicios, muchos en la oposición consideran a Hounkpè, de 56 años, un traidor y tildan su candidatura de farsa para legitimar la victoria casi segura de Wadagni.
Intentona golpista, yihadismo y represión
Ambos aspirantes han intentado convencer a la población de que pueden tomar las riendas del país en medio de la tensión política por el intento de golpe de Estado protagonizado por militares amotinados el pasado 7 de diciembre, sofocado horas después por las Fuerzas Armadas beninesas, con apoyo de la vecina Nigeria.
Además, el nuevo jefe de Estado deberá hacer frente al recrudecimiento de los ataques yihadistas en el norte del país, una zona expuesta a los grupos terroristas que operan en la región del Sahel central (Burkina Faso, Mali y Níger).
Benín ha sido considerado tradicionalmente un bastión democrático en la región, pero los detractores de Talon y organizaciones de la sociedad civil han denunciado un retroceso democrático tras su llegada al poder en 2016, a pesar de los logros económicos conseguidos.
La votación será supervisada por observadores de las misiones internacionales enviadas por la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).
Según la ley beninesa, si ninguno de los dos candidatos obtiene más del 50 % de los votos, se celebraría una segunda vuelta el próximo 10 de mayo. EFE
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