Agencias

El papa visita el área arqueológica de Hipona, siguiendo las huellas de San Agustín

El papa visita el área arqueológica de Hipona, siguiendo las huellas de San Agustín

Annaba (Argelia), 14 abr (EFE).- El papa León XIV viajó este martes a Annaba, en el noreste Argelia, donde se encontraba la antigua Hipona, la ciudad donde San Agustín (354-430) fue obispo, en un viaje que para el pontífice es aún más especial ya que pertenece a la orden de los agustinos.

"Yo soy un hijo de San Agustín", así se presentó al mundo el 8 de mayo, día de su elección, y a este importante lugar en Argelia regresó este martes como papa, en la segunda jornada de su periplo por África y que llevará también a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

El primer papa que visita Argelia quiso acudir a este importante yacimiento arqueológico romano de la que fue una próspera ciudad marítima y donde se encuentra también la Basílica de San Agustín, dedicada al santo, lo que convierte este lugar en un importante lugar de peregrinación.

El papa llegó a la zona arqueológica pero debido a la fuerte lluvia y el viento no pudo pasear por el área.

Sí pudo detenerse a contemplar los restos arqueológicos, rezó en silencio, después ayudó a plantar un olivo y escuchó a un coro del instituto musical de Annaba.

En el área se conservan los restos de la ciudad romana, el foro pavimentado y rodeado de pórticos con columnas, un teatro, mercado, las termas, cisternas, mosaicos figurativos y también de la cristiana, entre los que destaca la llamada Basílica de la Paz, en la que San Agustín ejerció su ministerio, y el baptisterio anexo.

El pontífice estadounidense y peruano ya había explicado que la figura de San Agustín, nacido en Argelia, es muy querida en el país, también por los musulmanes y era así un gran símbolo para continuar tendiendo puentes con el islam.

Aurelio Agustín de Hipona (Tagaste, 13 de noviembre de 354 – Hipona, 28 de agosto de 430) es ilustre doctor de la Iglesia, está considerado uno de los mayores representantes de la patrística occidental. Fusionó el pensamiento neoplatónico con la fe cristiana.

Convertido a la fe católica tras una adolescencia inquieta en sus principios y costumbres y una larga búsqueda de la sabiduría y la verdad, su madre, Santa Mónica, dedicó más de diecisiete años a la oración incesante por la conversión de su hijo.

De vuelta a su patria, en su Tagaste natal, llevó con algunos amigos una vida ascética, dedicada a Dios y al estudio de las Escrituras.

Murió a los 75 años, mientras Hipona era asediada por los vándalos, y su cuerpo fue enterrado en la basílica. Para salvarlo de las profanaciones bárbaras, a principios del siglo VI, fue trasladado a la basílica de San Pietro in Ciel d'Oro, en Pavía, donde acudirá en las próxima semanas León XIV.

En esta jornada, el papa también almorzará con compañeros del Orden de San Agustín, de la que fue prior general y celebrará misa en la Basílica de San Agustín. EFE

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