El Parlamento japonés da luz verde al presupuesto extra de Takaichi por la guerra en Irán
Tokio, 5 jun (EFE).- El Parlamento japonés dio luz verde este viernes al presupuesto adicional de 3,11 billones de yenes (unos 16.700 millones de euros) propuesto por el Gobierno de Sanae Takaichi para hacer frente a la subida de los precios de la energía por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Cámara Alta de la Dieta (el Parlamento japonés) aprobó hoy las cuentas con el apoyo de algunos de los partidos de la oposición, ya que la coalición de gobierno está en minoría.
En la Cámara Baja, la más importante de las dos y donde la coalición ostenta una abrumadora mayoría de más de dos tercios, la medida fue aprobada el jueves, un día después de que el Ejecutivo presentara formalmente el proyecto.
Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del crudo que importa Asia, Japón ha sacado al mercado millones de barriles de sus reservas estratégicas de petróleo y ha subvencionado a las petroleras para mantener los precios de la gasolina alrededor de los 170 yenes (0,92 euros) por litro.
El nuevo presupuesto establece un fondo de 2,5 billones de yenes (unos 13.500 millones de euros) para financiar medidas de respuesta a la crisis en Oriente Medio, como los subsidios a la gasolina, y otros 100.000 millones de yenes (538 millones de euros) para uso de las prefecturas.
Además, destina 513.500 millones de yenes (2.800 millones de euros) a subvencionar la electricidad y el gas de los japoneses durante los meses del verano, cuando crece el uso del aire acondicionado.
La conservadora Takaichi, favorable a aumentar el gasto fiscal para estimular la estancada economía japonesa, ya logró a comienzos de abril la aprobación de un presupuesto récord para el ejercicio fiscal de 2026 (que finalizará en marzo de 2027).
Los ambiciosos planes de estímulos de Takaichi han puesto nerviosos a los inversores por la dependencia de Japón de la emisión de deuda, y han contribuido a elevar el rendimiento de los bonos nipones a niveles no vistos desde la década de los noventa. EFE
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