Agencias

El petróleo de Arabia Saudí, encerrado por Irán en Ormuz y por los hutíes en el mar Rojo

El petróleo de Arabia Saudí, encerrado por Irán en Ormuz y por los hutíes en el mar Rojo

El Cairo, 27 jul (EFE).- Los problemas en el estrecho de Ormuz y la reciente amenaza de los rebeldes hutíes del Yemen a los buques de Arabia Saudí en el mar Rojo han abierto un interrogante: ¿cómo logrará el mayor productor de la OPEP exportar su crudo si sus dos principales vías comerciales están bloqueadas?

Con el inicio de la guerra en Irán el 28 de febrero y el consiguiente cierre de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaban alrededor de una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, Arabia Saudí empezó a buscar alternativas para poder salvar su principal fuente de ingresos: la venta de petróleo.

La principal potencia petrolera del mundo encontró una gran alternativa en el mar Rojo, otra vía que se ha visto truncada por un nuevo capítulo en la guerra del Yemen, donde Riad interviene desde 2015 al frente de una coalición militar en favor del Gobierno yemení internacionalmente reconocido.

Estas son las claves de cómo se ha llegado a esta crisis que amenaza al petróleo saudí.

Bloqueo por bloqueo

El 13 de julio, el Ejército yemení bombardeó el aeropuerto internacional de Saná -controlado por los hutíes- para impedir el aterrizaje de un avión iraní procedente de Teherán, algo que los rebeldes calificaron de evidencia de que se está imponiendo un bloqueo a su espacio aéreo desde el inicio de la guerra en el Yemen en 2014.

Sin embargo, acusaron a Arabia Saudí de efectuar el bombardeo y respondieron a esta "agresión" con ataques contra su infraestructura energética, mientras que también advirtieron a las aerolíneas internacionales de no sobrevolar el espacio aéreo saudí.

Consciente de las consecuencias que conllevaría una nueva confrontación con los hutíes, Riad mantuvo un perfil bajo en un primer momento, pero el silencio duró tan solo una semana, cuando el pasado día 20 los rebeldes yemeníes anunciaron un bloqueo marítimo a Arabia Saudí y amenazaron con atacar petroleros vinculados al país árabe.

Y es que los rebeldes obligaron a dar media vuelta a varios petroleros y mantuvieron esperando a otros tantos en puertos saudíes tras lanzar sus amenazas y ataques contra al menos dos buques de Arabia Saudí, que finalmente respondió con ataques contra posiciones de los hutíes en el Yemen.

Sin válvula de escape

Los hutíes ya bloquearon el mar Rojo tras el estallido de la guerra en la Franja de Gaza en 2023, cuando efectuaron bombardeos, abordajes e incluso secuestros de buques comerciales que transitaban por esta vía marítima para dañar económicamente a Israel y contribuir, en sus palabras, a la causa palestina.

Ahora, su nueva víctima es Arabia Saudí, que precisamente había logrado desviar aproximadamente el 70 % de sus exportaciones diarias de crudo desde Ormuz hasta el puerto de Yanbu del mar Rojo a través del Oleoducto Este-Oeste, que conecta las dos costas del reino árabe y permitía llegar incluso a Europa mediante el canal de Suez, según portales especializados.

Pero Riad también se estaba preparando ante otra eventual crisis en el mar Rojo, por lo que exploró vías terrestres para exportar su crudo por carretera o ferrocarril a través de Jordania, una ruta menos efectiva y más complicada logísticamente que el transporte marítimo.

La realidad, sin embargo, es que Arabia Saudí se enfrenta a unas condiciones muy difíciles para exportar su petróleo, mientras que los centros de investigación anticipan una nueva o agravada crisis energética mundial.

¿Una nueva guerra?

Más allá del bloqueo en el mar Rojo, los hutíes también afirmaron haber atacado con misiles y drones instalaciones de la saudí Aramco, la mayor empresa petrolera del mundo, tanto en la provincia de Jizán como en Yanbu, ambas en el mar Rojo.

Y es que los rebeldes ya advirtieron de que, en caso de respuesta saudí, bombardearían las instalaciones energéticas del reino árabe, una amenaza que se suma a los ataques de represalia de Irán contra los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico.

De hecho, este lunes los hutíes reivindicaron ataques contra varios puntos vitales para el transporte de petróleo en Arabia Saudí, unas acciones que se produjeron poco después de que Riad denunciara que las milicias proiraníes de Irak habían lanzado drones contra su infraestructura petrolera.

La conexión la hizo el ministro de Información del Yemen, Muamar al Eryani, que puso en duda en X que los rebeldes hutíes actúen por su cuenta y en sus propios intereses después de esta "coincidencia temporal" a la hora de atacar Arabia Saudí.

Para él, y para otros tantos analistas, se trata de "una estrategia iraní destinada a trasladar los focos de amenaza desde el estrecho de Ormuz hacia el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, atacando la navegación internacional y el suministro mundial de energía" para presionar a Estados Unidos y que ponga fin a los ataques contra Irán. EFE

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