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El Reino Unido podría adoptar reglas del mercado único sin votación parlamentaria

El Reino Unido podría adoptar reglas del mercado único sin votación parlamentaria

Londres, 13 abr (EFE).- El Reino Unido podría adoptar reglas del mercado único europeo sin una votación parlamentaria como parte del objetivo del Gobierno de Keir Starmer de impulsar las relaciones con la Unión Europea (UE), informa este lunes el diario The Guardian.

Casi diez años después del referéndum que decidió el Brexit, el Gobierno laborista planea modificar el vínculo con el bloque europeo a través de nueva legislación que permitiría al país adherirse a las reglas del mercado único sin pasar por el visto bueno del Parlamento.

El mercado único europeo tiene como objetivo la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales. El Reino Unido y la UE negocian actualmente varios acuerdos, incluido uno relativo a la seguridad alimentaria y a las normas de sanidad animal y vegetal.

Si bien Starmer ya había descartado reincorporarse al mercado único o a la unión aduanera, la nueva legislación podría llevar al país a adoptar algunas regulaciones europeas en virtud de los acuerdos británicos que sean alcanzados con el bloque.

Según la información del Guardian, a raíz de los desacuerdos del Reino Unido y EE.UU. sobre la guerra en Irán, que ha expuesto la fragilidad de la relación bilateral, los ministros argumentan que la nueva relación con la UE aportará miles de millones a la economía británica, ayudará a mitigar el coste del conflicto bélico iraní e impulsará la estancada productividad.

En concreto, la idea del Gobierno se aprobaría mediante la denominada legislación secundaria, que no puede modificarse y suele ratificarse sin votación oficial de los parlamentarios, en virtud de los llamados "poderes de Enrique VIII", una antigua ley que data del siglo XVI, dice el periódico.

Es probable que estos planes provoquen fuertes críticas por parte de los conservadores y del partido Reform UK, quienes argumentarán que Starmer está renunciando a la soberanía del Reino Unido una década después del voto a favor de la salida de la UE.

Sin embargo, los ministros afirman que la medida impulsará el comercio sin infringir las líneas rojas del gobierno respecto a la reincorporación a la unión aduanera o el mercado único, pero los críticos argumentan que podría equivaler a una "integración encubierta con la UE". EFE

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