El rumano Mungiu divide en Cannes con 'Fjord', una disección de la doble moralidad
Alicia García de Francisco
Cannes (Francia), 19 may (EFE).- El rumano Cristian Mungiu provocó este martes en el Festival de Cannes una clara división de opiniones con su compleja y deliberadamente ambigua 'Fjord', una película protagonizada por Renate Reinsve y Sebasian Stan que analiza en profundidad la doble moralidad sin tomar partido por nadie.
Lo que plantea el realizador es "qué pasa si tus valores no corresponden con la sociedad en la que vives". "Esperamos vivir en una sociedad moderna que defiende a sus minorías, pero ¿es que hay buenas y malas minorías? Yo no lo creo", explicó en una rueda de prensa en Cannes, donde el filme compite por la Palma de Oro.
Además, agregó, "lo que está pasando con los partidos de extrema derecha es la reacción de lo que antes pasó con los de extrema izquierda" porque "cada uno quiere imponer su visión y se produce el efecto contrario a lo que queremos".
Todo eso se ve en la compleja 'Fjord', que cuenta cómo una pareja muy tradicional y religiosa, Mihai y Lisbet Gheorghiu -él rumano, ella noruega- se instalan con sus cinco hijos en un pueblo al borde de un precioso fiordo de Noruega, donde la vida es bucólica y perfecta, pero solo si sigues sus estrictas normas.
Los Gheorghiu ni son tan modernos ni tan abiertos y su relación con sus hijos es más de imposición que de comprensión, algo que choca tan frontalmente con sus nuevos vecinos progresistas que deciden denunciarles ante los servicios sociales por maltrato a los niños. Pero ni los unos ni los otros son exactamente lo que dejan ver.
"Hay un conflicto evidente entre ese tipo de valores tradicionales y los valores progresistas y eso lleva a una división de la sociedad entre grupos de gente que se odian unos a otros. Decimos que vivimos en un mundo global pero realmente estamos divididos", reflexionó el realizador, que agregó: "no me gusta esta sociedad".
Mungiu, que ya ganó la Palma de Oro en 2007 por '4 meses, 3 semanas, 2 días', saca sus historias de la prensa y la que le hizo pensar en 'Fjord' la leyó hace diez años.
"Siempre dejo pasar un tiempo entre un hecho que me ha llamado la atención en los medios y el rodaje de un filme", señaló el realizador, que empezó a documentarse para este filme hace cuatro años y a escribir el guión hace dos.
Habló con mucha gente en Noruega implicada en casos como el que cuenta la película, desde policías a jueces, abogados, miembros de ongs o periodistas y mezcló muchos detalles de hechos diferentes para construir la historia de los Gheorghiu.
La película que salió de ese proceso juega deliberadamente con la ambigüedad porque, como dijo Mungiu, "la vida es ambigua y si haces cine que se basa en la realidad, el filme debe mantener ese tipo de ambigüedad".
"Yo no creo en los filmes que te dicen lo que tienes que creer (...) no creo que el cine deba hacer eso", sino "hacerte reconsiderar tus opiniones".
Eso es lo que plantea Mungiu con 'Fjord', que el espectador se cuestione a sí mismo y se plantee quién tiene razón: los noruegos progresistas que aplican la ley hasta sus últimas consecuencias o los conservadores rumanos que no quieren integrarse en una sociedad moderna.
"No es una película sobre un conflicto ente Noruega y Rumanía, se trata de algo más complicado", afirmó el director que resaltó que desde que empezó a interesarse en este tema, la legislación noruega se ha modificado porque las autoridades se han dado cuenta de que había algo que no funcionaba.
Eso es una prueba de no podría haber hecho una película a la inversa, es decir, con progresistas que viven en una sociedad tradicional. "Noruega es democrática, permite hablar de estos problemas y la gente se cuestiona si toda la legislación social es buena o si hay margen de progreso".
Un filme protagonizado por Renate Reinsve y Sebastian Stan, que interpretan a personajes que están muy lejos de lo que ellos son en la vida real, como señalaron en la rueda de prensa.
"Esta película realmente va de entender la perspectiva del otro y es increíble lo difícil que es entender a una persona que vive en un terreno completamente diferente al tuyo", reconoció la actriz noruega.
Mientras que Stan, a quien este trabajo le ha permitido reconectar con sus raíces rumanas, señaló que "como ser humano, como persona, es importante aceptarse como somos, aceptar la diferencia". EFE
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