En pleno festival de Cannes, Francia busca calmar la tensión en el sector del cine
París, Francia, 19 Mayo 2026 (AFP) -
El gobierno francés intervino este martes en una disputa que sacude su industria cinematográfica después de que el responsable del mayor productor de cine de Francia, Canal+, afirmara que el grupo dejaría de trabajar con los firmantes de una petición contra su propietario, el magnate Vincent Bolloré.
La víspera del inicio del Festival de Cannes, la gran cita anual del séptimo arte en Francia, unos 600 profesionales del cine firmaron una tribuna publicada en el diario Libération para denunciar "la creciente influencia de la extrema derecha" en la industria de la mano de Bolloré y su grupo Canal+.
Entre los firmantes de esta tribuna, que supera actualmente las 2.000 firmas, figuran la actriz francesa Juliette Binoche, así como el director Arthur Harari, coguionista de la oscarizada "Anatomía de una caída" en 2023, y el destacado actor francés de esa película, Swann Arlaud.
El responsable de Canal+, Maxime Saada, anunció el domingo que su grupo ya no trabajaría con los profesionales que firmaron la petición, que consideró como una "injusticia". "No tengo ganas de trabajar con gente que me trata de criptofascista", dijo durante una intervención al margen del Festival.
Los temores a una "lista negra" generaron revuelo en el sector, máxime cuando Canal+ es un actor esencial del cine francés. En 2026, el grupo prevé invertir 160 millones de euros (185 millones de dólares) en la producción de películas y está implicado en 49 películas seleccionadas en Cannes.
Preguntada en el Parlamento por las declaraciones de Saada, la ministra de Cultura, Catherine Pégard, las calificó este martes de "desproporcionadas" y dijo comprender las preocupaciones de los firmantes, al tiempo que deseó que "la razón y el diálogo prevalezcan sobre las amenazas".
"Nuestras industrias culturales no deben ser instrumentalizadas con fines políticos", subrayó la ministra, arremetiendo también contra los autores del texto, a menos de un año de la próxima elección presidencial. La ultraderecha lidera los sondeos de la primera vuelta.
El alboroto refleja convulsiones similares en los mundos de los medios y la edición, donde Bolloré, un conservador cercano a políticos de extrema derecha, está transformando las empresas que controla, desde canales de televisión hasta editoriales.
El mes pasado, más de 100 autores del grupo editorial Grasset, propiedad de Bolloré y sede de algunos de los nombres más importantes de la literatura francesa, anunciaron que se marcharían tras la destitución de su director general.
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