Óscar Maya Belchí
Chattanooga (EE.UU.), 27 jun (EFE).- La selección española se caracterizó en su victoria en la Eurocopa de 2024 por un juego incisivo y vertical por bandas. Atributos con los que no cuenta en este Mundial. Lamine Yamal y Nico Williams, recuperados de sus lesiones, no están al 100% aún; Víctor Muñoz recayó de la lesión con la que inició la concentración y Yeremy Pino, a falta de pruebas, puede sufrir una rotura de clavícula.
Luis de la Fuente tomó el riesgo en su convocatoria. Los plazos médicos apuntaban a la recuperación de Lamine Yamal y Nico Williams para la fase de grupos, y así ha sido. Aunque a diferentes ritmos tras unas temporadas bien distintas.
Con Víctor Muñoz también se la jugó. Lesiones en el tramo final de temporada que marcaron una gran campaña en Osasuna, tanto que le ha valido su fichaje por el Liverpool, pero recayó de la lesión muscular en pleno Mundial y su disponibilidad será ya para dieciseisavos u octavos; sin haber podido coger el ritmo de la competición.
Con Lamine Yamal y Nico Williams, Luis de la Fuente se arriesgó por la importancia que tuvieron ambos al ganar la Eurocopa. Trascendentales en las bandas derecha e izquierda, respectivamente, para el juego veloz y alegre de España.
Sin embargo, en este Mundial aún no han podido asumir ese rol. El que más cerca ha estado ha sido Lamine Yamal. En su primera titularidad, en el segundo partido ante Arabia Saudí, le bastaron los primeros 45 minutos para desequilibrar el encuentro, aunque frente a Uruguay estuvo más contenido.
Además, en el minuto 75, en una acción que empezó en campo propio, le costó llegar al área rival a culminar la jugada. Tras esto, manos a las rodillas para coger aire y cambio en cuanto el juego se detuvo.
En su lugar entró un Nico Williams que aseguró en la víspera estar "al 100%", pero faltarle "ritmo de competición" tras una temporada en la que una pubalgia le impidió tener continuidad.
Ritmo de competición que intenta darle Luis de la Fuente. Sin riesgos. 3 minutos contra Cabo Verde, 39 ante Arabia Saudí y 14 minutos frente a Uruguay en un partido que pudo ser contraproducente para él.
Nico Williams sufrió una dura entrada por detrás de Nicolás de la Cruz en el tiempo añadido y se le vio salir del estadio de Guadalajara rumbo al autobús cojeando.
"Tiene unas molestias. Puede que sea una sobrecarga, puede que sea fatiga", comentó Luis de la Fuente.
Eso sí, el peor parado del partido fue Yeremy Pino. El extremo del Crystal Palace, con presencia desde el banquillo en los dos últimos encuentros, sufrió una mala caída en un choque en el minuto 87 y apunta a tener una grave lesión en la clavícula.
"Puede ser una lesión de clavícula. Está sufriendo mucho. El sábado pasará pruebas. Seguramente tenga la clavícula rota", señaló el seleccionador español.
Un Yeremy Pino que, aún así, terminó el partido. España no tenía más cambios y, aunque muy mermado por el dolor, el extremo acabó el encuentro sobre el césped para mantener el 0-1 que le dio el primer puesto del Grupo H a España. "Una heroicidad", así catalogó Luis de la Fuente la actuación de su jugador.
Un partido ante Uruguay que fue duro, pero los internacionales españoles rebajaron la tensión alegando que "se jugaban la vida", la clasificación para las eliminatorias del Mundial, en un objetivo que los charrúas no cumplieron.
Y tras este, España vuelve a su campo base en Chattanooga (Tennessee) durante tres días y medio, antes de poner rumbo a Los Ángeles para disputar los dieciseisavos frente a Austria o Argelia con la tranquilidad del objetivo cumplido y a la vez la preocupación por Nico Williams y, sobre todo, Yeremy Pino.
En caso de confirmarse la rotura de clavícula, el extremo del Crystal Palace no podría volver a jugar durante el Mundial. Serán las pruebas durante la jornada del sábado las que lo determinen, pero a España se le incrementa el problema en los extremos.
Cuatro futbolistas de características parecidas para esas dos posiciones, pero ninguno para estar al máximo nivel 90 minutos en dieciseisavos el próximo 2 de julio. Una convocatoria arriesgada y, eso sí, pensando a largo plazo, con el objetivo de llegar a la final del día 19 en Nueva Jersey, y contratiempos por el camino que impiden a España implantar su sello de identidad durante la Eurocopa.
Eso sí, en este escenario, Álex Baena, sin ser un extremo como los otros cuatro, vuelve a responder a la confianza de Luis de la Fuente como extremo izquierdo. Gol clave ante Uruguay en su rol como titular que apunta a repetir en Los Ángeles. EFE
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