Esperanzas de cambio en Cuba reactivan el mercado inmobiliario de La Habana
La Habana, 24 Abr 2026 (AFP) -
Los precios de las viviendas aumentan en algunos barrios, hay intermediarios más activos y crece el interés de emigrados cubanoestadounidenses: el mercado inmobiliario de La Habana se despereza en anticipo a posibles cambios económicos o políticos en la isla comunista.
El mercado inmobiliario cubano emergió en 2011, cuando el gobierno autorizó la compraventa de viviendas. Hasta entonces, solo se podían realizar intercambios de viviendas entre particulares.
Los extranjeros no están autorizados a comprar un hogar, salvo que sean residentes permanentes o recurran a testaferros. Tampoco existen agencias inmobiliarias privadas, aunque sí hay intermediarios que operan como trabajadores por cuenta propia.
La economía de este país de casi 10 millones de habitantes está en crisis desde hace seis años y prácticamente paralizada por el bloqueo petrolero impuesto desde comienzos de 2026 por Washington. No obstante, profesionales constatan una leve reanimación del sector.
El intermediario inmobiliario Yovanni Cantillo observa desde hace algunos meses "una recuperación en su flujo, en su dinámica" en La Habana.
Cantillo explica que "en lugares como Miramar, Nuevo Vedado y Vedado", los más cotizados de la capital, se observa "un ligero incremento" del precio de los inmuebles, aunque todavía está entre un 40% y un 50% por debajo del alcanzado durante el deshielo diplomático entre La Habana y Washington.
La reanudación de las relaciones diplomáticas bajo el mandato del presidente Barack Obama (2009?2017) dio un fuerte impulso al sector. Las inversiones inmobiliarias vinculadas al turismo se multiplicaron después que Airbnb comenzó a operar en la isla.
Pero el endurecimiento de las sanciones durante el primer mandato de Donald Trump (2017?2021) y la pandemia de covid frenaron ese auge. La ola de emigración masiva, con la salida de más de 1,5 millones de cubanos desde 2020, provocó el colapso del mercado.
Actualmente, la política de máxima presión de Washington -que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en esta isla situada a 150 kilómetros de las costas de Florida- ha vuelto a activarlo, según los expertos.
Algunos intermediarios han modificado recientemente su discurso dirigido a potenciales compradores. "Es el momento de comprar" y "los inteligentes están invirtiendo", se lee en anuncios publicados en redes sociales, en alusión a posibles cambios económicos o políticos en la isla.
- Mercado de "expectativas" -
"El mercado se está moviendo por expectativas" y no por la oferta y la demanda, resume Luis Mijaíl López, dueño de una empresa privada de construcción en La Habana. Advierte que "de repente hay un gran interés por parte de clientes", ya sean cubanos emigrados o extranjeros residentes, dispuestos a invertir.
Yovanni Cantillo lo confirma. "Hoy los compradores florecen y muchos vendedores han cancelado sus ventas" para esperar un próximo aumento del mercado, o "han subido los precios" de sus propiedades, explica.
Según Cantillo, varios factores alimentan esas expectativas, incluidas las conversaciones en curso entre Washington y La Habana y una nueva ley en preparación que permitirá a los cubanos poseer dos viviendas -frente a una actualmente- en zonas urbanas y una residencia de descanso, además de autorizar la hipoteca.
La nueva legislación, que podría ser aprobada en julio, posibilitará "hacer negocios con esas propiedades", confirma un arquitecto consultado por la AFP que prefirió no revelar su identidad.
Otros factores, según Cantillo, son la desaceleración de la emigración, que ha reducido la oferta, y el peso creciente del sector privado en el tejido económico.
En plena expansión, las pequeñas y medianas empresas autorizadas en 2021 se instalan en casas o apartamentos, en una capital donde el mercado de oficinas es prácticamente inexistente.
Por último, la llegada de constructoras privadas, que gestionan sus importaciones, agiliza la disponibilidad de materiales de construcción y facilita la restauración de inmuebles.
En este contexto, el interés de los cubanoamericanos por el mercado inmobiliario local es un factor "esencial", añade Cantillo.
Un cubano de 48 años que reside hace décadas en Miami y que no quiso ser identificado dijo a la AFP que pidió a un miembro de su familia que le busque un apartamento en La Habana "porque se vienen cambios".
"Los cubanoamericanos que se fueron y lograron reunir algo de dinero quieren volver a invertir en la isla", constata el arquitecto consultado por la AFP.
La posibilidad de un cambio también reaviva la esperanza de algunos exiliados de recuperar las propiedades nacionalizadas por el gobierno comunista después de 1959.
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