Etiopía rechaza las acusaciones sobre su participación en la guerra de Sudán
Nairobi, 5 may (EFE).- El Gobierno de Etiopía rechazó este martes las alegaciones de Sudán, que acusó a Emiratos Árabes Unidos (EAU) y a Adís Abeba de estar involucrados en la guerra civil sudanesa, y culpó a Jartum de colaborar con rebeldes de la región etíope de Tigré (norte).
"Etiopía rechaza las últimas acusaciones infundadas vertidas contra ella", afirmó en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores.
"En reconocimiento de los lazos fraternos entre ambas naciones (Etiopía y Sudán), el Gobierno de Etiopía ha actuado con moderación y se ha abstenido de dar a conocer las graves violaciones de la integridad territorial y la seguridad nacional de Etiopía cometidas por algunos beligerantes en la guerra civil sudanesa", añadió.
Así, el Ministerio acusó al Gobierno sudanés de usar mercenarios del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), además de proporcionarles armas y apoyo financiero, "facilitando así sus incursiones a lo largo de la frontera occidental de Etiopía".
"Las actividades de los mercenarios del FPLT en Sudán son de dominio público y existen pruebas abundantes y creíbles que demuestran que Sudán está sirviendo de centro de operaciones para diversas fuerzas antiEtiopía", afirmó Adís Abeba.
El FPLT y el Gobierno etíope libraron una devastadora guerra entre 2020 y 2022 que, según la Unión Africana (UA), provocó la muerte de al menos 600.000 personas.
Sin dar más detalles, el Ejecutivo etíope aseveró que tanto estas acciones como las acusaciones de las autoridades sudanesas se producen "a instancias de patrocinadores externos que buscan promover su propia agenda nefasta".
El portavoz de las Fuerzas Armadas sudanesas, Asem Awad, informó en un comunicado este martes de que el Ejército dispone de "pruebas documentadas que (...) indican la participación tanto de EAU como de Etiopía en actos de agresión contra Sudán".
Awad mencionó ataques con "drones emiratíes (...) lanzados desde un aeropuerto etíope" contra los estados del Nilo Blanco y el Nilo Azul (sureste), así como el norte y el sur de Kordofán (oeste), además de otros contra el aeropuerto de Jartum y "otras regiones".
Frente a esta situación, el ministro de Exteriores sudanés, Mohieldin Salem, indicó que "Jartum llamó a consultas a su embajador en Etiopía".
El Ejército sudanés ha acusado a Etiopía de apoyar a su rival en la guerra, el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), que cuenta también con el respaldo de los EAU, importante aliado de Adís Abeba.
Las autoridades sudanesas creen que Etiopía se está convirtiendo en una vía de suministro para las FAR y permite la presencia de los paramilitares en su territorio.
La guerra entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las FAR comenzó en abril de 2023 y, desde entonces, ha provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de Estados Unidos- y causado la peor crisis de desplazamiento y hambre del planeta. EFE
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