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Finlandia ultima el primer almacén permanente de residuos nucleares del mundo

Finlandia ultima el primer almacén permanente de residuos nucleares del mundo

Juanjo Galán

Eurajoki (Finlandia), 20 may (EFE).- Tras más de dos décadas de obras, Finlandia ultima los preparativos para poner en funcionamiento el primer almacén permanente de residuos nucleares del mundo, con el objetivo de enterrar toneladas de combustible radiactivo gastado a más de 400 metros de profundidad durante los próximos 100.000 años.

Este pionero almacén geológico profundo (AGP), bautizado como 'Onkalo' (cavidad en finés), está ubicado junto a la central nuclear de Olkiluoto, en el municipio de Eurajoki, en la costa oeste de Finlandia, y tiene capacidad para albergar los residuos producidos por los cinco reactores atómicos del país nórdico durante un siglo, unas 6.500 toneladas.

El faraónico proyecto de 'Onkalo' ha costado unos 1.000 millones de euros, que han sido financiados por las dos compañías eléctricas finlandesas que producen energía nuclear -Teollisuuden Voima (TVO) y Fortum-, ambas propietarias de Posiva, la empresa responsable de la construcción y gestión del AGP.

Según explicó a EFE Pasi Tuohimaa, director de comunicación de Posiva, el objetivo de la compañía es iniciar las operaciones este mismo año, una vez finalice las últimas pruebas técnicas y reciba la pertinente autorización de la Agencia de Seguridad Radiológica y Nuclear de Finlandia (STUK) y del Gobierno de Helsinki.

La solución más segura

Mientras que los residuos nucleares de todo el mundo son almacenados de forma temporal en piscinas ubicadas en las propias centrales atómicas o en depósitos secos en superficie, Posiva presume de ofrecer una solución pionera mucho más segura que constituye un ejemplo a nivel mundial.

La compañía eligió el emplazamiento de 'Onkalo' por motivos de seguridad, ya que el lecho rocoso donde está excavado goza de una alta impermeabilidad, gran estabilidad geológica y apenas existe actividad sísmica.

"Creo que hay mucho más riesgo cuando se almacena temporalmente a nivel del suelo. Por supuesto, se podría decir que no hay nada que esté exento de riesgo, pero estos son muy pequeños", afirmó Tuohimaa a EFE.

"Debido al sistema de múltiples barreras, es realmente muy seguro. Creo que la octava o novena barrera es medio kilómetro de roca madre muy antigua y estable. Pero no es la única solución, porque en Francia están planeando ponerlo (el combustible nuclear gastado) directamente en arcilla, así que existen muchas otras posibilidades para aislarlo de los seres humanos y de la naturaleza", añadió.

Sellado y almacenamiento de los residuos

Además de disponer de kilómetros de túneles y galerías, 'Onkalo' cuenta con una planta de encapsulado totalmente automatizada para evitar la exposición de los trabajadores a la radiactividad de las barras de combustible nuclear gastado durante la fase de envasado de los residuos.

Antes de esta fase, el uranio utilizado se habrá dejado enfriar durante cerca de 40 años en depósitos temporales, tras lo cual solo quedará una milésima parte de su radiactividad original, según Posiva.

Transcurrido ese tiempo, el combustible será envasado en contenedores de hierro fundido recubiertos por una gruesa capa de cobre anticorrosión y colocados en agujeros de deposición a 433 metros de profundidad, que serán luego sellados con arcilla de bentonita.

De acuerdo con la compañía finlandesa, una vez depositados en su emplazamiento definitivo, este sistema de sellado y unos pocos metros de roca madre serán suficientes para contener por completo la radiación liberada por el combustible gastado.

Está previsto que 'Onkalo' mantenga su actividad durante los próximos cien años hasta completar totalmente su capacidad de almacenamiento, momento en el que toda la instalación será sellada definitivamente.

Una inversión a largo plazo

Aunque la construcción de 'Onkalo' empezó en 2004, la idea de buscar -y financiar a largo plazo- una solución definitiva al problema de los residuos radiactivos en Finlandia data de mucho antes.

Según Tuohimaa, desde el inicio de la producción de energía nuclear en 1977, los operadores finlandeses han pagado anualmente entre 30 y 40 millones de euros a un fondo administrado por el Gobierno para costear el futuro almacenamiento definitivo de sus residuos nucleares.

"Creo que actualmente este fondo cuenta con unos 3.500 millones de euros", señaló, lo que garantiza que las empresas nucleares serán las responsables de financiar la eliminación del combustible que hayan gastado incluso si quiebran.

Juha Poikola, director de relaciones públicas de TVO, explicó a EFE que Finlandia, pese a disponer de los conocimientos técnicos y el tipo ideal de subsuelo, no contempla hacer negocio enterrando los residuos nucleares de terceros países, algo que está prohibido por ley.EFE

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