Iñaki Dufour
Madrid, 25 may (EFE).- Cuando el Real Madrid, entonces reciente campeón de su decimoquinta Liga de Campeones y su trigésimo sexta Liga, fichó en el verano de 2024 a Kylian Mbappé, su aspecto se aventuró imparable, pero dos años después no ha ganado nada, doblegado en la Liga EA Sports por segundo curso seguido por el estilo y la fuerza ofensiva de Hansi Flick.
Ni siquiera los 31 goles del delantero francés la pasada temporada ni los 25 de la actual, en la que ha marcado tantos en 20 de sus 31 duelos y en 18 de las 27 victorias de su equipo, han impedido el dominio del técnico alemán y su Barcelona, al que ha lanzado hacia la cima con la determinación de sus ideas, su sistema y sus líneas altas de presión.
Entre ambas temporadas ligueras, el Barcelona ha aventajado al Real Madrid en doce puntos. Cuatro corresponden a la campaña 2024-25 y ocho a la recién terminada 2025-26, cuando se ha disparado la diferencia en el tramo final, entre la imponente marca del conjunto azulgrana, líder en 25 de las últimas 26 jornadas y ganador de 24 de los 28 encuentros ligueros más recientes.
Han sido 31 victorias en 38 partidos. Solo ha perdido 20 puntos en todo el torneo. Y seis de ellos cuando ya era campeón matemático. Su único empate fue contra el Rayo en Vallecas (1-1). Sus seis derrotas fueron contra el Real Madrid, aún con Xabi Alonso, por 2-1 en el Bernabéu; contra el Sevilla, por 4-1 en el Ramón Sánchez-Pizjuán; por 2-1 frente a la Real Sociedad en el Reale Arena de San Sebastián; por 1-0, con la Liga ya decidida, ante el Alavés en Mendizorroza, y por 3-1 en la última jornada ante el Valencia.
Ha sido el mejor local (un pleno de 19 victorias en 19 partidos), pero no el mejor visitante (ha sumado 37 de los 57 puntos disputados a domicilio, con 12 triunfos en 19 duelos lejos del Camp Nou). Igualmente, el más goleador (95), pero no el menos goleado, en ese caso con 36 tantos en contra, uno más que el Real Madrid, al que no le ha salido como esperaba el giro en su banquillo. Ni al inicio de la campaña, ni después, desde enero.
Arbeloa, 4 puntos menos que Xabi Alonso
Ni Álvaro Arbeloa ahora ni antes Xabi Alonso, elegido para relanzar al Real Madrid cuando sustituyó a Carlos Ancelotti antes del Mundial de Clubes y despedido tras la derrota en la Supercopa de España con el Barcelona. Entonces, en LaLiga EA Sports, cuando fue destituido, era segundo a cuatro puntos del Barcelona al cierre de la primera vuelta, con 14 triunfos, tres empates y dos derrotas (5-2 contra el Atlético de Madrid y 0-2 con el Celta) en 19 choques.
Ahora, el conjunto blanco ha terminado a ocho puntos del Barcelona. Álvaro Arbeloa lo reemplazó a mitad de Liga. En sus 19 jornadas al frente del equipo ha empeorado en cuatro puntos los números del primer tramo. En la segunda vuelta, han sido trece victorias, dos igualadas y cuatro derrotas.
Su segundo año seguido en 'blanco' y su segundo curso consecutivo sin Liga, aunque los datos advierten al equipo madridista de una tendencia: el Real Madrid ha ganado sólo cinco de las últimas 18 Ligas, mientras que once, más del doble, han sido para el Barça.
Y dos, la más reciente en 2020-21, para el Atlético de Madrid de Diego Simeone, que se ha quedado a 25 puntos del liderato azulgrana, aunque se dejó ir desde marzo en el campeonato nacional, porque lo tenía perdido, para concentrar toda su atención y recursos en la Copa del Rey (perdió al final en los penaltis ante la Real Sociedad) y la Liga de Campeones (fue eliminado en las semifinales por un gol frente al Arsenal).
"El Barcelona es el mejor equipo que juega posiblemente en el mundo y ganó una Liga merecidísima desde el principio al final. El año pasado la ganó de la misma manera con una contundencia increíble", expresó Simeone, cuyo equipo, cuarto tras la goleada 5-1 sufrida ante el Villarreal, se quedó demasiado lejos de la pugna por el título muy pronto, eliminó al Barça de la Liga de Campeones, en cuartos, y la Copa del Rey, en semifinales.
La consolidación del Villarreal, el regreso del Betis y la decepción del Athletic
También fue la consolidación del Villarreal en la zona alta. En el último año de Marcelino García Toral al frente del proyecto del club amarillo, el equipo castellonense ha logrado un hito que no había conseguido antes: jugar dos ediciones consecutivas de la Liga de Campeones, con el mérito deportivo y el respaldo económico que eso supone para la entidad. Y, además, en el podio de la tabla. Mucho mérito.
A los cuatro los acompañará el Betis, que sigue en crecimiento. Hace un curso jugó la Liga Conferencia (llegó hasta la final, perdida por el Chelsea), este ha disputado la Liga Europa (fue eliminado en cuartos por el Braga) y ahora volverá a la Liga de Campeones, en la que no juega un encuentro desde diciembre de 2005, cuando cayó 0-1 con el Anderlecht.
Ganadora la Real Sociedad de la Copa del Rey bajo el efecto de Pellegrino Matarazzo desde enero en adelante, clasificado el Celta de nuevo por segundo año seguido para la Liga Europa, obrado el "milagro" de nuevo en Getafe por José Bordalas (no solo lo ha salvado, sino que lo ha incluido en Europa) y salvado el Rayo Vallecano mientras navegaba por Europa hasta la final de la Liga Conferencia, el Athletic Club ha sido una decepción en este curso, el último de Ernesto Valverde al frente del equipo rojiblanco. Quizá le pesó la Champions, también las molestias por una pubalgia de Nico Williams.
Sufrieron otra vez el Sevilla y el Valencia para salvarse (avisados están de nuevo, por enésima vez en los últimos tiempos, ante un riesgo cada vez más visible), pero esquivaron la caída a LaLiga Hypermotion, que fue el destino la próxima campaña del Oviedo, equivocado en su retorno a Primera División, con tres cambios de técnico; el Girona, que empezó muy mal, mejoró después y se cayó en las últimas ocho jornadas sin victorias; y el Mallorca de Martín Demichelis, que reaccionó a medias y se quedó sin permanencia. EFE
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