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Francia acoge su primer monográfico sobre Segantini, el pintor apátrida de las montañas

Francia acoge su primer monográfico sobre Segantini, el pintor apátrida de las montañas

Edgar Sapiña Manchado

París, 28 abr (EFE).- "Quiero ver mis montañas". Así se despidió del mundo Giovanni Segantini (1858-1899), el pintor apátrida que vivió para dibujar los Alpes y a quien ahora se le dedica su primera exposición monográfica en Francia, en el Museo Marmottan Monet de París.

"Era el sueño de mi bisabuelo", contó este martes a EFE Diana Segantini, comisaria de la muestra, que lleva por nombre 'Giovanni Segantini (1858-1899). Je veux voir mes montagnes' (Quiero ver mis montañas). "Es un hecho excepcional", añadió el director de la pinacoteca, Pierre-Antoine Gatier, en la presentación de la muestra.

A través de algo más de sesenta obras, entre pinturas, pasteles y dibujos, queda expuesta la importancia de esta figura reconocida del simbolismo y el divisionismo europeo, como lo fueron Anna Boch o Paul Signac.

A lo largo de las distintas salas, los visitantes ascienden la montaña, como en su día lo hizo Segantini, pasando por las distintas etapas artísticas del autor, conocido especialmente por sus paisajes de alta montaña, con sus vacas, ovejas y campesinos.

El recorrido termina en la cima Schafberg, a 2.837 metros de altura, donde a las 16.30 hora local del 28 de septiembre de 1899 murió de forma prematura por una peritonitis aguda. Tenía 41 años y en ese momento estaba trabajando en un tríptico sobre los Alpes que quería mostrar en la Exposición Universal de París de 1900.

"Voglio vedere le mie montagne": "Quiero ver mis montañas", dijo en su lecho de muerte, sin llegar a terminar la obra, que se expuso igualmente en la capital francesa y que 126 años después regresa a París.

Además de su fijación por retratar los Alpes, Segantini se esmeró en captar la luz que se proyecta y se pierde tras las montañas con el ocaso.

"Era una persona muy espiritual" a pesar de no ir a la iglesia, explicó su bisnieta, quien recordó que el pintor dejó por escrito: "Las montañas son mi catedral".

Apátrida toda su vida y suizo tras su muerte

Giovanni Segantini nació en Arco, un pueblo del norte de Italia que en 1858 pertenecía al imperio austríaco. Con tan solo ocho años se quedó huérfano y fue una hermanastra de su padre quien lo cuidó en Milán, sin inscribirlo en el registro de nacimientos.

Posteriormente, Segantini fue detenido por vagabundear y pasó una temporada en un centro de menores. A los 16 años encontró finalmente su vocación: la pintura.

A pesar de recibir algo de formación, se le considera autodidacta y se refugió en las montañas, donde vivió y trabajó alejado de la sociedad y de obligaciones como el pago de tributos.

Por eso mismo pasó toda su vida como apátrida y con la imposibilidad de casarse con su mujer. No fue hasta después de su muerte cuando Suiza, país donde residía, le reconoció la nacionalidad.

Figura poco conocida

A pesar de ser conocido en Italia y Suiza en vida, Segantini es poco conocido en Francia, donde solo hay dos obras: una en el Museo de Orsay de la capital francesa y la otra en el Museo de Bellas Artes de Ruan, al norte del país.

En España apenas hay obra suya y la poca existente está en manos privadas.

Sin embargo, hoy "el público tiene muchas ganas de descubrirlo", aseguró la experta y familiar del artista.

La retrospectiva monográfica se podrá visitar en el Museo Marmottan Monet de París hasta el 16 de agosto. EFE

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