Francis, el adolescente ecuatoriano que pasó del colegio al cine internacional en dos años
Susana Madera
Quito, 18 abr (EFE).- Francis Llumiquinga tenía 16 años, estudiaba primero de bachillerato y lo único que quería aquel día era llevar a su hermano enfermo de regreso a casa, pero el azar marcó a ese día como el inicio de una carrera cinematográfica que, dos años después, lo llevó a Italia a recoger un premio internacional con la película ecuatoriana 'Hiedra'.
"Dentro del cine no tengo trayectoria. 'Hiedra' es mi primer proyecto profesional", cuenta a EFE al confesar que llegó al séptimo arte por una de esas "casualidades de la vida" o hasta por "un error", que cambió todo.
Y es que el día en cuestión, cuando se realizaban las pruebas para seleccionar al reparto del filme, él corría contra el tiempo: salió del colegio para llevar a su hermano enfermo a casa y cuando regresaba las autoridades del colegio le pidieron ir al teatro: "Nunca me dijeron qué toca hacer".
Tras un proceso de selección, escogieron a Francis de entre cientos de jóvenes, para protagonizar a Julio en 'Hiedra', una coproducción con participación española, mexicana y francesa, que retrata las heridas del abandono, y que ganó el León de Venecia 2025 al mejor guión, lo que llevó a Francis a Europa por primera vez a los 18 años.
"Jamás me imaginé salir como (actor) principal", asevera al revelar que Julio "no tenía mucha diferencia" con él y que incluso sus padres pensaron que la directora, Ana Cristina Barragán, lo había descrito, por lo que no necesitó sobreactuar.
Aún así, el tránsito de estudiante a actor no fue sencillo. Durante casi un año se debatió entre ensayos intensivos, permisos escolares y un entrenamiento emocional que lo obligó a explorar sentimientos ajenos.
Su personaje, Julio, cargaba con el abandono, realidad que él nunca había vivido. Para comprenderlo, visitó casas de acogida y convivió con jóvenes que habían sufrido esas heridas. Antes del rodaje sintió que el personaje lo empezaba "a consumir", por lo que incluso pensó en renunciar, pero aprendió a separar al actor del personaje.
El rodaje también le regaló aprendizajes junto a actores con experiencia, como la mexicana Simone Bucio, que interpreta a Azucena, una madre que perdió a su hijo, mientras Julio era un hijo que no conoció a su madre.
Venecia, gran giro
El rodaje avanzaba y también la confusión de Francis sobre su futuro profesional pues "al principio" no sentía que el cine era su camino en un país como Ecuador "donde hay muchas limitantes" para ese arte.
Pero el giro de "180 grados" llegó con el premio en Venecia. La película -cruda y alejada del cine comercial- sorprendió al público, al jurado y dio un giro a los planes de Francis de estudiar pedagogía en Lengua y Literatura.
"Entraba a clases y sentía un vacío dentro mío y no sabía por qué. No entendía qué estaba pasando. Hablé con mi psicólogo y me dijo: 'Tú no estás para eso'".
Ha decidido estudiar cine porque 'Hiedra' le abrió puertas, pero sobre todo le mostró que el cine puede ser un espejo de las realidades sociales que muchos prefieren ignorar. "A veces regresamos a ver atrás y menospreciamos al que necesita, al que está sufriendo".
Es una obra "incómoda porque muestra muchas realidades y habla de temas fuertes que no muchas veces vemos en las películas", como abuso, pérdida, orfandad y abandono, resume el productor Joe Houlberg.
La película que se gestó hace siete años, ha recorrido ya más de 30 festivales mundiales y logrado, además, la primera mención de honor del 73 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, dentro de la sección Horizontes Latinos. EFE
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