"Fue un deportista gigante": Brasil llora la muerte de Oscar Schmidt
São Paulo, 17 abr (EFE).- Clubes, deportistas y políticos brasileños se unieron este viernes para lamentar la muerte a los 68 años de edad de Oscar Schmidt, leyenda del baloncesto, y celebrar los grandes hitos de su trayectoria, como el récord mundial de puntos anotados.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó en un comunicado que el jugador fue un "ejemplo de obstinación, talento y amor por la camiseta de la selección" y expresó su solidaridad con la familia y las "legiones de fans".
"Fue un gran ídolo, una referencia para mi generación, un deportista gigante", declaró a la cadena de televisión GloboNews Hortencia Marcari, considerada una de las mejores jugadoras de baloncesto de Brasil.
Al mismo tiempo, Anderson Varejão, exintegrante de la selección y de la NBA, le agradeció en un mensaje en redes sociales todo lo que hizo por el país y los "buenos momentos" que pasaron juntos.
Los clubes para los que jugó también expresaron su admiración por Schmidt, que falleció en un hospital de la región metropolitana de São Paulo tras ser ingresado por un malestar súbito.
El Palmeiras de São Paulo afirmó en un comunicado que el deportista poseía un "talento poco común", mientras que el Flamengo de Río de Janeiro dijo que su legado "trasciende el campo de juego e inspirará a generaciones eternamente".
La Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB), por su parte, señaló en un largo mensaje que Schmidt era el "símbolo absoluto del deporte" y que "redefinió los límites de lo posible".
Además, el organismo recordó con orgullo que el jugador rechazó competir para la NBA en Estados Unidos, ya que en aquella época las reglas le hubiesen impedido formar parte de la selección brasileña, su máxima prioridad.
"Elevó el nombre de Brasil en el escenario internacional", dijo la CBB, antes de añadir que su muerte "cierra una era".
Además de haber anotado más puntos que cualquier otro jugador de baloncesto en la historia (49.737), el brasileño participó en cinco Juegos Olímpicos, todas las ediciones entre Moscú 1980 y Atlanta 1996.
Apodado 'Mano Santa', fue clave en la conquista del oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis en 1987, cuando Brasil derrotó a EE.UU. en la final, y en la del bronce en el Mundial de Filipinas en 1978. EFE
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