Hallan en Perú 43 figuras milenarias de dioses, animales y humanos de civilización Caral
Lima, 6 jul (EFE).- Una serie de 43 figuras milenarias con formas de dioses, animales y rostros humanos, pertenecientes a la civilización de Caral, considerada la más antigua de América, fueron descubiertas en los restos de Peñico, la urbe peruana sobre la que se han centrado las investigaciones en los últimos años.
Estas figuras, elaboradas con hueso y madera, datarían de entre 1.800 y 1.500 años antes de Cristo, y formaban parte de una ofrenda que aporta nuevas evidencias sobre los procesos de continuidad cultural desarrollados en el valle de Supe, ubicado al norte de Lima, posterior al abandono de los principales centros urbanos de la civilización Caral (3000-1800 a. C.).
Durante la presentación de los objetos este lunes en el Ministerio de Cultura de Perú, el arqueólogo Mauro Ordóñez, jefe de sitio arqueológico Peñico, detalló a EFE que las miniaturas "tienen una carga iconográfica muy potente en términos simbólicos".
Ordóñez señaló que están esperando los resultados de carbono 14 para conocer su antigüedad, aunque el edificio donde fueron encontrados tiene unos 3.800 años.
"De las 43, hay representaciones antropomorfas, geométricas y zoomorfas. Por ejemplo, en las antropomorfas hay representaciones probablemente de sus dioses y de sus autoridades", indicó el arqueólogo al destacar que también han hallado una "Venus de Peñico", una figura de mujer tallada sin cabeza.
Hay dos tablillas con imágenes de dioses tallados con tinte rojo con ojos triangulares y tocados cuyas formas serían inéditas en la zona, otra que luce un gorro cónico decorado que representaría a una autoridad y varias tienen profundas cavidades en los ojos que indican que en su momento tenían incrustraciones de minerales o piedras semipreciosas.
En el caso de las zoomorfas, hay representaciones de serpientes, renacuajos, aves, y también algunas que representan ríos, varias con el denominado "ojo de dios" tallado y figuras geométricas simétricas.
Las miniaturas estaban colocadas cuidadosamente en torno a piedras dispuestas de forma semicircular y varias muestran marcas de fuego, lo que indica que fueron utilizadas en un ritual asociado a la construcción de una nueva plataforma del edificio público mayor del asentamiento.
"Fueron encontradas en un proceso ofrendatorio, en el proceso de renovación arquitectónica del edificio público mayor, entonces hay un contexto de respeto al momento de dejar esta ofrenda", agregó Ordóñez.
Los arqueólogos continuarán sus trabajos, dirigidos por la arqueóloga Ruth Shady, jefa de la Zona Caral, esperan encontrar en el mismo lugar más figuras y personajes, pero también estudian otras edificaciones del complejo de Peñico para comprender la dinámica social de este pueblo.
El centro urbano Peñico fue fundado hacía el año 1800 a.C., con un área de ocupación arqueológica de 19,44 hectáreas, en un periodo posterior a la pérdida de prestigio de los primeros centros urbanos de la civilización Caral, entre ellos la Ciudad Sagrada de Caral-Supe, que se encuentra a 13 kilómetros.
Lejos de representar una ruptura cultural, las investigaciones indican que esta ciudad, en la que se hallaron 15 edificios públicos, fue concebida como un espacio de integración entre la costa y la sierra, al que incluso llegaron bienes procedentes de la selva. EFE
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