París, Francia, 15 Jun 2026 (AFP) -
Vencedor el domingo del GP de Cataluña con recital incluido, el séptuple campeón del mundo de Fórmula 1, Lewis Hamilton, parece haber domado al fin a su Ferrari y se postula para cambiar la tónica victoriosa de Mercedes esta temporada.
Un año y medio después de su mediática llegada a la Scuderia, el británico de 41 años ha recuperado el placer de pilotar y se siente cada vez más cómodo en el seno de su equipo y del cockpit de su monoplaza.
Hamilton viene de encadenar tres podios en las tres últimas carreras con sus dos segundos puestos, en Canadá y en Mónaco, y con la consagración en Montmeló.
Antes ya había sido tercero en China y totaliza cuatro podios en las siete pruebas disputadas hasta el momento en 2026, después de no haber pisado ningún cajón en todo el 2025.
La victoria en el circuito de la periferia de Barcelona culmina la secuencia lógica en función de los progresos realizados en los últimos meses por el inglés al volante de un monoplaza a veces tan desbocado como un Cavallino Rampante.
Ganar con el mono rojo era un sueño de infancia de Hamilton, y al fin lo ha logrado luego de un primer año complicado en Ferrari. La victoria del domingo constituye así una alegría, pero también un alivio. Y quizá un punto de inflexión.
"En primer lugar quiero dar muchas gracias a todo el equipo que está aquí, a los que están en Italia, a Fred (Vasseur, el dirigente francés de al Scuderia) por haber creído en mí y por haberme traído aquí. Parecía imposible (ganar), pero el equipo siempre ha ido hacia arriba", declaró el británico el domingo tras lograr su primera victoria en casi dos años.
- Adaptación y regularidad -
Este año, Hamilton parece adaptado como pocos al cambio drástico de la reglamentación técnica, mientras muchos pilotos no han cesado de criticar los nuevos monoplazas, como el neerlandés Max Verstappen (Red Bull).
Aunque aún es un poco pronto para decirlo, esta regularidad reencontrada invita a pensar que Hamilton podría ser la piedra en el zapato de Mercedes, dominador hasta el pasado fin de semana con seis victorias en otros tantos Grandes Premios.
"La temporada aún es larga, hay que tomar las carreras una tras otra", atemperó el británico el domingo.
En la escudería alemana, han aparecido ciertos nubarrones en un cielo totalmente azul hasta ahora, y los monoplazas rojos se vislumbran con mayor nitidez en el retrovisor de las Flechas Plateadas.
El líder italiano del Mundial, Kimi Antonelli, abandonó en Montmeló por un problema mecánico, tres semanas después de que un contratiempo parecido le ocurriese a su compañero inglés George Russell.
Y el joven piloto de 19 años no dudo en destacar la amenaza que supone ahora la Scuderia.
"Siempre fueron superfuertes y creo que su punto fuerte es la fiabilidad. Su coche es muy fiable. Creo que siguen rindiendo así serán una amenaza", consideró.
Toto Wolff, patrón de Mercedes, comparte ese análisis e incluso citó a Hamilton, su antiguo protegido, como candidato al título: "Entre los dos (Antonelli y Russell), ahora hay un tercer piloto, con Lewis, que lucha por el Mundial. En adelante habrá que prestarle atención".
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