Agencias

Hijo de Aung San Suu Kyi pide a España unirse a campaña por una prueba de vida de su madre

Hijo de Aung San Suu Kyi pide a España unirse a campaña por una prueba de vida de su madre

Héctor Pereira

Bangkok, 24 jul (EFE).- Kim Aris, el hijo menor de la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi, ha pedido a España unirse a la campaña que exige al Gobierno militar de Birmania (Myanmar) una prueba de vida de su madre, de 81 años, presa desde el golpe de Estado de 2021, que puso fin a una década de transición democrática en el país del Sudeste Asiático.

En una entrevista con EFE, Aris explica desde Londres su temor por el estado actual de la exconsejera de Estado de Birmania, su progenitora, con quien no habla por teléfono desde el 31 de enero de 2021, un día antes de la asonada, y a quien no ve en persona desde 2017.

El encierro y el aislamiento al que ha sido sometida Suu Kyi sigue siendo una de las mayores críticas que enfrenta el Gobierno del general golpista Min Aung Hlaing, que intenta recuperar legitimidad en el plano internacional con el respaldo de China y mediante recientes acercamientos a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que exige la excarcelación de la líder birmana.

España, un apoyo requerido

Después de que a finales de abril simpatizantes de Suu Kyi lanzaran una campaña para que los militares muestren una prueba de vida confiable, su hijo agradeció los apoyos expresados por países como Francia, Australia y Noruega, mientras busca nuevos respaldos, incluido el de España.

"Espero que el Gobierno español se sume al llamado para que se muestre una prueba de vida de mi madre y que apoye al pueblo de Birmania y ayude a poner fin a esta violencia", dijo Aris, que buscará ponerse en contacto con representantes de la Moncloa en los próximos meses.

Sin descartar ni confirmar una posible visita a Madrid, remarcó que se necesita "bastante tiempo" para organizar estos viajes internacionales con los que en el último año reunió nuevos apoyos a favor de un retorno a la democracia en Birmania, en países como Japón, Italia y Estados Unidos.

Consultado sobre el rol de Washington, dijo que siempre hay contactos pero recordó que EE.UU. "está muy lejos" de Birmania, mientras que China "está justo al lado", por lo que "tiene mucha más influencia".

"Creo que China realmente quiere ver a mi madre libre. Piensan que ella es parte de la solución y que, a menos que haya paz en Birmania, los intereses comerciales de China no pueden prosperar allí", dijo, tras recordar que Pekín mantiene relaciones con Min Aung Hlaing, investigado en La Haya por liderar un presunto genocidio contra la minoría musulmana rohinyá en 2017, cuando dirigía el Ejército.

Suu Kyi también ha sido criticada por el mismo caso, por haber mostrado entonces una postura calificada por algunas ONG de pasiva o connivente frente a las Fuerzas Armadas, que dirigieron el país durante décadas y que nunca han dejado de tener un inmenso poder.

Pese a ello, su hijo asegura que muchos líderes mundiales creen que su madre "puede ser una influencia muy importante para la paz y la reconciliación en Birmania", donde es vista por sus seguidores como una mártir de la democracia.

Una líder desaparecida

Aunque el Gobierno militar de Birmania, heredero de la junta que ordenó el encierro de Suu Kyi el 1 de febrero de 2021, informó a finales de abril que la premio nobel había sido trasladada desde una prisión a arresto domiciliario en un lugar desconocido, su hijo cree que su madre sigue en "la misma prisión en la que ha estado desde hace mucho tiempo".

Debido a la opacidad con la que los golpistas han manejado el caso, Kim no puede precisar los tiempos que la octogenaria ha pasado en cada sitio de reclusión, pero sí recuerda que el Gobierno ha dicho en numerosas ocasiones que goza de buena salud y está en buen estado físico, pero "nunca han provisto alguna clase de evidencia que soporte eso".

"Si ese es el caso, porqué ellos no permiten que un observador independiente pueda verla y confirmar que ella está bien (...), a su equipo legal no le ha sido permitido verla en cinco años", subrayó.

Kim dice que su "mayor miedo" es que su madre padece algunos problemas de salud y está encerrada "en condiciones muy malas" bajo el calor extremo de Birmania que, alerta, ya ha matado a prisioneros en el pasado dentro de "celdas de concreto".

Entretanto, lamenta el recrudecimiento del conflicto armado en el país, agravado desde el golpe. El Ejército se enfrenta con grupos étnicos y guerrillas prodemocráticas por el control de territorios, lo que ha dejado miles de muertos y desplazados en el último quinquenio.

"Creo que su mayor preocupación ahora mismo (la de Suu Kyi) ha de ser el bienestar de todos en Birmania. Ella estará consternada por la violencia. Ha dedicado su vida por la paz y la reconciliación y ver que esto ha pasado en su país debe ser extremadamente triste", añadió. EFE

hp/mca/cg

(foto)(vídeo)