Teherán, 2 may (EFE).- Irán ejecutó este sábado a dos hombres condenados por espionaje y cooperación de inteligencia con Israel, en medio del endurecimiento de las medidas judiciales y la intensificación de los ahorcamientos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
"Yaqub Karimipour y Naser Bakarzadeh fueron ejecutados por cargos de cooperación de inteligencia y espionaje en favor del régimen sionista (Israel) y del servicio de inteligencia Mosad", anunció la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
Según el medio, la sentencia se llevó a cabo tras la confirmación del Tribunal Supremo, después de varios procesos de apelación.
Ambos ejecutados fueron condenados por "enemistad contra Dios" y "corrupción en la tierra", cargos relacionados con la seguridad nacional que habitualmente se castigan con la pena de muerte.
Mizan indicó que Karimipour fue hallado culpable de enviar información sensible a agentes del Mosad, fotografiar instalaciones militares, fabricar y detonar bombas de sonido en distintos puntos del país y proporcionar información falsa a la Policía acerca de bombardeos en los primeros días de la guerra.
Karimipour también habría reclutado a otras personas para ejecutar actos de sabotaje, entre ellos incendios de cajeros automáticos en ciudades como Karaj (norte) y Mashad (noreste).
Por su parte, Bakarzadeh fue acusado de colaborar con el Mosad mediante la recopilación y el envío de datos sobre infraestructuras urbanas, edificios públicos, comisarías, centros educativos y lugares religiosos, además de fotografías y videos de ubicaciones consideradas sensibles.
Irán ha acelerado las ejecuciones desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos el 28 de febrero.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos denunció el miércoles que un total de 21 personas han sido ejecutadas y más de 4.000 detenidas en Irán por motivos políticos o de seguridad nacional desde el estallido del conflicto bélico.
Irán es uno de los países con mayor número de ejecuciones del mundo y en 2025 ahorcó a 1.639 personas, un 68 % más que el año anterior, lo que supone la cifra más elevada en el país desde 1989, según el informe anual de la ONG noruega Iran Human Rights (IHRNGO) y de la francesa Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM). EFE
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