Israel avisa a los libaneses del sur que no vuelvan porque sigue atacando allí a Hizbulá
Jerusalén, 4 jun (EFE).- El Ejército israelí avisó este jueves a los libaneses de que no vuelvan a sus hogares en el sur del país porque seguirá atacando allí "instalaciones y edificios de Hizbulá", pese al alto el fuego alcanzado entre Israel y el Líbano, que según ha dejado claro el Gobierno israelí no le impide seguir atacando al grupo chií en el país vecino.
"¡Advertencia urgente a los residentes del sur del Líbano! Los combates en el sur del Líbano continúan, y el Ejército sigue atacando las instalaciones y edificios de Hizbulá ubicados en sus aldeas y sus alrededores", publicó en un mensaje en X el portavoz militar en árabe, Avichay Adraee.
El portavoz advirtió a los habitantes de la zona meridional del Líbano de que no vuelvan a sus casas al sur del río Zahrani -de donde Israel ha desplazado a cientos de miles de personas- "hasta nuevo aviso", ya que ello pondría en riesgo sus vidas.
El alto el fuego alcanzado con la mediación de Washington está condicionado a que Hizbulá detenga sus ataques contra territorio israelí y cese sus operaciones en el sur del país árabe.
Tras su anuncio, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, sostuvo que el texto contempla la permanencia "por el momento" de las tropas israelíes en el sur del Líbano, así como la continuidad de "acciones" contra infraestructuras de Hizbulá y la libertad de respuesta israelí ante ataques del grupo armado.
El acuerdo también prevé la retirada gradual de las tropas israelíes del sur del Líbano y la creación de "zonas piloto" bajo control del Ejército libanés, además de una nueva ronda de contactos prevista para el 22 de junio "con miras a alcanzar un acuerdo integral".
Las hostilidades entre Israel y Hizbulá comenzaron el 2 de marzo, cuando el grupo chií atacó territorio israelí en respuesta a su ofensiva en Irán, lo que desencadenó una fuerte respuesta de Israel con una invasión del sur del país vecino y bombardeos de esa zona y de la capital en los que han muerto más de 3.500 personas. EFE
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