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Japón busca dar impulso a su industria de defensa permitiendo la exportación de armas

Japón busca dar impulso a su industria de defensa permitiendo la exportación de armas

Jorge Dastis

Tokio, 15 abr (EFE).- El Gobierno de Japón se prepara para aprobar este mismo mes una revisión de su normativa sobre la exportación de material defensivo que permitirá al país vender armas al extranjero por primera vez, con lo que Tokio busca dar un espaldarazo a su industria nacional de defensa en medio de conflictos como los de Irán y Ucrania.

Según publicaron varios medios locales esta semana, está previsto que el Gobierno de la conservadora Sanae Takaichi apruebe antes de que termine abril una propuesta para relajar los estrictos controles a la exportación de material militar que, hasta ahora, limitaban la venta de artículos de defensa a cinco categorías: rescate, transporte, aviso, vigilancia y desminado.

La propuesta incluye incluso una cláusula que deja la puerta abierta a exportar armamento a países en conflicto si las autoridades consideran que existen circunstancias especiales.

"El objetivo último es reforzar las capacidades defensivas de Japón", dice a EFE Hirohito Ogi, investigador del Instituto de Geoeconomía de Tokio especializado en estrategia militar y políticas de defensa, ya que gracias a los beneficios de la exportación armamentística el país tendrá más capacidad financiera para desarrollar su propia industria.

Ogi, que trabajó durante diez años en el Ministerio de Defensa japonés, explica que los principios fundamentales detrás de la decisión de ampliar las exportaciones de material defensivo ya formaban parte de la revisión de la estrategia de seguridad nacional a largo plazo del archipiélago aprobada en 2022.

"El Gobierno debería haber modificado estas normas hace tres o cuatro años", explica el investigador.

En su plan de seguridad nacional, las autoridades trazaron un giro sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial a las políticas defensivas de Japón, prometiendo reforzar las capacidades de contraataque del país mediante un aumento del gasto militar y adquiriendo armamento como misiles de crucero e hipersónicos.

Pero estos objetivos, explica Ogi, no venían acompañados de "medidas específicas para lograrlos".

El veto de Komeito

La razón principal era el veto del partido budista Komeito, entonces socio de coalición del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), a relajar las estrictas normas de exportación de material defensivo vigentes en Japón.

Después de la elección de Takaichi al frente del PLD en las primarias de octubre de 2025 Komeito decidió abandonar la coalición y fue reemplazado por el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), una fuerza conservadora "más comprensiva" con los planes del Gobierno de reforzar las capacidades defensivas del archipiélago.

Pero más allá de la realidad política, existe una dimensión existencial: "Después de ver la guerra en Ucrania desde 2022, y también la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel, el Gobierno se está dando cada vez más cuenta de la importancia de mejorar las capacidades para librar una guerra", explica Ogi.

En ambos conflictos, asegura el analista, la capacidad de producir constantemente nuevos drones y nuevos misiles está siendo clave.

Pero Japón, al igual que otras "medianas potencias", no puede desarrollar una industria militar capaz de mantener la escala necesaria si depende únicamente del mercado interno.

"Las armas nativas son un medio indispensable para reforzar las capacidades defensivas de Japón. Mejorando la economía de escala, el Gobierno japonés está intentando mejorar sus propias capacidades defensivas", asegura el experto.

Exportación de armas letales

El plan ha generado debate por lo que la venta de armamento letal supone para un país gobernado por una Constitución pacifista, y Ogi admite que las encuestas más recientes muestran que mucha gente se opone a este tipo de exportaciones.

Pero el experto advierte de que la mayoría de la gente no entiende la relación entre la medida y sus efectos concretos sobre las capacidades defensivas nacionales.

"Es muy difícil ver la correlación entre la mejora de las capacidades de defensa y las políticas de exportaciones", apunta Ogi, que concluye: "Al final, el Gobierno debe tomar una decisión sin temer demasiado los resultados de los sondeos, ya que los ciudadanos de a pie no están familiarizados con la industria de la defensa". EFE

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