Jefa de la iglesia anglicana se reúne mañana por vez primera con el papa León XIV en Roma
Londres, 26 abr (EFE).- La arzobispa de Canterbury y máxima autoridad de la Iglesia anglicana, Sarah Mullally, será recibida mañana en el Vaticano por el papa León XIV, en la primera reunión que mantendrán ambos líderes religiosos.
Mullally, la primera mujer en alcanzar el primado de la Iglesia anglicana en sus casi 500 años de historia, fue proclamada líder del anglicanismo mundial -una fe que profesan 97 millones de personas en el mundo- el pasado 25 de marzo.
La arzobispa, según un comunicado de la Confesión Anglicana, se reunirá con el papa y rezará junto a él en el primer acto de una visita de cuatro días que se presenta como un esfuerzo por afianzar las relaciones ecuménicas entre el anglicanismo y el catolicismo, dos credos con muy pocas diferencias dogmáticas.
De hecho, aunque históricamente el anglicanismo es visto como parte de los cismas protestantes por parte del catolicismo, los anglicanos se consideran parte del mundo católico del que lo separan pocas cuestiones más allá de la autoridad del papa (en el caso del anglicanismo, es el rey o la reina británica).
Sin embargo, el anglicanismo ha ido más lejos que el catolicismo en su inclusión de las mujeres: en 1992 aprobó la ordenación sacerdotal de las mujeres, y luego siguieron el nombramiento de obispas y arzobispas y finalmente la elección de una mujer como máxima autoridad. El catolicismo sigue siendo una religión administrada exclusivamente por hombres.
Además, el anglicanismo debate abiertamente la unión de parejas homosexuales, y algunos sacerdotes a título individual han empezado a 'bendecirlas'. Este 'progresismo' ha avanzado no sin tensiones, y de hecho ha surgido una escisión en su seno, protagonizada por obispos africanos principalmente, que se oponen a lo que llaman 'derivas doctrinales' de la actual dirección anglicana.
Dentro de la agenda de Mullally en Roma se incluye una visita al centro de refugiados Joel Nafuma, una señal de que también en los temas migratorios hay sintonía entre las autoridades de Roma y de Canterbury. EFE
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