Julian Barnes: "Creo que he dicho todo lo que tenía que decir, dejarlo es lo correcto"
Barcelona, 12 may (EFE).- Nada más comenzar 'Despedidas', el escritor Julian Barnes deja claro que este será su último libro, una exploración en torno a la memoria y el pasado; una reflexión sobre la persistencia del amor, la idea de final y la necesidad de aprender a decir adiós.
Barnes, de 80 años, habló este martes en Barcelona sobre su obra en una rueda de prensa junto a sus editoras en español y catalán. El autor de 'El loro de Flaubert' (1984) reconoció que todavía no sabe qué se siente al publicar el último título.
"Yo siempre he sido periodista, además de escritor de ficción. Seguramente seguiré escribiendo ensayos, críticas, pero tengo la percepción de que cuando has dicho lo que has dicho, cuando has tocado todas tus melodías, ya está, y creo que esta es la situación", dijo.
Publicado en castellano por la editorial Anagrama, en 'Despedidas' el novelista británico indaga en los misterios y verdades de la vida sin esconder su enfermedad, un tipo de cáncer sanguíneo hoy incurable.
El autor de 'El sentido de un final', obra profundamente marcada por la muerte en 2008 de su primera esposa, la agente literaria Pat Kavanagh, y por el que en 2011 ganó el Premio Booker de ficción, uno de los galardones más prestigiosos en habla inglesa, incluye en el corazón de su última novela una historia dentro de la historia, protagonizada por dos personas que conoció de joven y a las que prometió que jamás escribiría sobre ellas.
El novelista, una de las figuras vivas más relevantes de la literatura británica, afirmó que a lo largo de los años ha abordado un abanico "muy amplio" de temas, pero cree que ahora, cuando ha dicho todo lo que tenía que decir, "se tiene esta sensación, lo que hay que hacer es callar". "Dejarlo aquí es lo correcto", señaló.
Con su británico sentido del humor precisó, sin embargo, que le quedan viajes por hacer, presentaciones, y si por lo que fuera acabara firmando otro volumen, debería titularse 'Perdonad, pero solo era una broma'.
"No, no dejes de mirar"
Con un final memorable, que no deja indiferente e incluso lleva a las lágrimas, con una frase como "No, no dejes de mirar", Barnes comentó que la última página de su novela más "conversacional" es la más importante, la que más veces ha reescrito y revisado.
"Fue imaginar una escena en la que estoy con uno de mis lectores, con alguien a quien le gustan mis libros y estoy diciendo adiós, me estoy despidiendo y fui ajustando, ajustando", apuntó.
Preguntado sobre la literatura como consuelo respecto a la muerte, indicó que nunca ha escrito para sentirse "mejor" o para "escapar de un problema o buscar consuelo", sino que lo hace para decirle a quien le lee: "Así es como lo veo, esta es mi opinión; podéis estar de acuerdo o discrepar".
La memoria como acto de imaginación
Respecto de la memoria, que tiene su peso en su novela, el escritor desveló que con los años ha cambiado su modo de pensar al respecto, puesto que de joven la veía como algo "sólido, invariable", pero con el tiempo se ha dado cuenta de que su hermano filósofo tenía razón cuando decía que era "como un acto de imaginación, más que de recuperación".
En su opinión, los recuerdos "a menudo no son lo que pensamos que son y, de forma inevitable, nuestros preferidos son los menos fiables, porque así los vamos contando, vamos cambiando el relato".
A la vez, Barnes cree que la memoria tiene cosas "peculiares, extrañas", puesto que un hecho ocurrido a una persona puede ser trasplantado a otra, hasta el punto de que la que no lo ha vivido lo cuente como si lo hubiera hecho. EFE
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