Kathryn Stockett ('Criadas y señoras') reivindica el humor en unos EE.UU. "ridículos"
Madrid, 1 jun (EFE).- La escritora estadounidense Kathryn Stockett, autora de la novela superventas 'Criadas y señoras' (2009), reivindica el humor como resistencia en unos Estados Unidos "ridículos", durante su visita a Madrid para participar en la Feria del Libro y presentar su segunda obra, 'El club de las indomables' (Planeta).
"Por otro lado, si estás 17 años intentando escribir un libro y no te ríes, se te va la vida", añadió en una rueda de prensa en la que reconoció que el éxito de su debut, que vendió 15 millones de ejemplares en todo el mundo y tuvo una oscarizada adaptación cinematográfica, fue "abrumador" y "paralizante".
Nacida en 1969 en Jackson, Misisipi, la escritora vivía en Nueva York y echaba de menos su ciudad natal cuando empezó 'Criadas y señoras' como una manera de conjurar esa nostalgia. Pero cuando se sentó a escribir la segunda, ya no estaba sola en la habitación: "Estaba yo y también mi editorial, los lectores y los críticos mirándome", dijo.
Aunque se había propuesto una historia corta, le parecía que no tenía "alma" y pasaron diez años sin lograr un resultado satisfactorio. Su editorial rompió el contrato, la despidieron.
"Supongo que hay dos tipos de personas, las que en una situación así se hunden y las que primero se vuelven locas y después se hacen más fuertes", afirmó la escritora, situada en el grupo de las segundas.
No es la primera vez que Stockett demuestra esa tenacidad -que también forma parte de sus personajes literarios-; 'Criadas y señoras' fue rechazada por 60 editoriales antes de recibir un sí. Algunas de esas cartas de rechazo las conserva, para no olvidarlo.
Eugenesia y esterilizaciones masivas en EE.UU. en los años 30
La clave para el desbloqueo que le permitió llevar a buen puerto 'El club de las indomables' fue, por un lado, admitir que "era imposible escribir sobre mujeres en el estado de Misisipi en 1933 sin hablar de discriminación, de racismo y de hipocresía", los mismos temas de su primera novela.
Por otro lado, descubrir la existencia de una ley de 1927 que amparaba la esterilización de personas con enfermedades mentales, autismo o epilepsia. "Me causó enorme conmoción", aseguró. Siguió investigando y descubrió que casi todos los estados tenían leyes similares y que en California el máximo responsable de la asociación de eugenesia fue reclutado por Hitler.
"La mayoría de las personas a las que se aplicaba eran mujeres pobres, con hijos fuera del matrimonio, y en el sur se extendió a mujeres promiscuas, es decir, que era legal detenerte por la calle por parecer promiscua para hacerte un test de enfermedades sexuales y retenerte, si lo estimaban oportuno, durante meses".
Stockett considera que estos hechos fueron "ocultados" por la historia y por la literatura, lo que le animó a escribir, y recuerda que muchas de esas leyes estuvieron vigentes hasta la década de los años 90 del siglo XX.
Estados Unidos, un país polarizado
Dice que no le gusta hablar de política en su país porque está "muy polarizado", pero advierte de que las mujeres están perdiendo sus derechos en materia de salud a partir de la derogación, en 2022, de la histórica sentencia que garantizaba el derecho al aborto a nivel federal.
"Estamos yendo en la dirección equivocada, es muy importante que no demos por sentado nuestros derechos. No digo que podamos volver a 1933, pero podemos perder derechos que teníamos garantizados".
La escritora precisó que no tiene "miedo" a hablar de política ni reparo en decir que no le gusta el Gobierno de Donald Trump. "En mi país prefiero no hablar de ello, porque en cuanto dices algo tapa todo lo demás, es una locura; somos un país muy dividido".
Ante la posibilidad de escribir una novela sobre mujeres en los Estados Unidos de Trump, Stockett reconoció que sería "interesante", pero que ella no la va a hacer. "No entiendo lo que está sucediendo (...). Prefiero escribir sobre un pasado que puedo examinar y ver diferentes perspectivas". EFE
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