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La cada vez más rápida caída de la población fuerza a Japón a repensar sus ciudades

La cada vez más rápida caída de la población fuerza a Japón a repensar sus ciudades

David Asta Alares

Tokio, 1 jun (EFE).- El declive de la población de Japón se ha acelerado a un ritmo histórico según los datos provisionales del censo de 2025, publicado recientemente, con una bajada de 3,1 millones de personas en los últimos cinco años que obliga al Gobierno a buscar soluciones de futuro y repensar sus ciudades.

Se trata de la mayor caída jamás registrada en el archipiélago: un 2,46 % desde 2020, hasta los 123,04 millones de habitantes actuales. La población de Japón alcanzó su máximo de 128 millones en 2008, emprendiendo un declive que dejará al país asiático con 87 millones de habitantes en 2070 según las previsiones del Instituto Nacional de Investigación de Población y Seguridad Social (IPSS) nipón.

Estas cifras ponen de relieve una de las crisis demográficas más graves del mundo entre un marcado envejecimiento de la población, con casi un 30 % mayor de 65 años, y una natalidad en mínimos históricos. En 2025 se registraron 705.809 recién nacidos, el número más bajo desde que estos datos comenzaron a recopilarse en 1899.

Repensar las ciudades

Escasez crónica de mano de obra entre la resistencia japonesa a ampliar el papel de la inmigración en el mercado laboral, presión en los sistemas sanitarios y de pensiones o un abandono de las zonas rurales vinculado con los cada vez más frecuentes ataques de osos... la despoblación suscita ya una miríada de problemas.

"Por desgracia, cuando hablamos de la caída de la población y del envejecimiento, no hay una solución milagrosa (y) tenemos que cambiar nuestras políticas completamente", advirtió el alcalde de la ciudad occidental de Kobe, Kizo Hisamoto, en un encuentro con la prensa extranjera a principios de año para explicar las medidas tomadas por la urbe para mitigar los problemas de la despoblación.

Como en el resto del archipiélago, la población creció exponencialmente en Kobe durante el 'baby boom' tras la Segunda Guerra Mundial, llevando a la ciudad a arrasar sus montañas y verterlas al mar para ganar terreno habitable. Pero tras tocar techo en 2010 con 1,54 millones de habitantes, comenzó a decaer.

Casas que nadie quiere y torres residenciales prohibidas

"Tenemos cada vez más casas vacías", constató Teruko Shibano, de la oficina de construcción y vivienda de Kobe.

Con más de 118.000 viviendas vacías en la ciudad, entre la lista de soluciones impulsadas por Hisamoto figuran ayudas de unos 5.800 euros para demoler aquellas que estén más deterioradas, o de casi 27.000 euros para su remodelación y uso en proyectos comunitarios, así como programas para dar una segunda vida a los solares y convertirlos en espacios comunales.

Aiko Murakawa, una de las beneficiarias del programa, adquirió una casa de más de un siglo de antigüedad en una ladera de Kobe pintoresca pero de difícil acceso. Madera, piedra y suelos del tradicional tatami albergan ahora talleres de arreglos florales y cursos de cocina, entre otras actividades.

En tres años, el espacio "se ha convertido casi en una asociación vecinal que cuenta con el apoyo de los más mayores del barrio y donde el ambiente es muy ameno", dijo Murakawa a la prensa extranjera.

Paralelamente al apoyo a la rehabilitación de viejas propiedades o a su demolición para "evitar mayores problemas", según Hisamoto, la ciudad decidió también prohibir la construcción de las grandes torres con decenas de pisos de viviendas que salpican otras ciudades.

"En el futuro veremos más problemas con complejos residenciales abandonados, y creo que habrá que declararlos inhabitables y demolerlos, un problema que será responsabilidad del municipio", dijo.

La otra cara: metrópolis siempre en expansión

El campo y buena parte de las ciudades de Japón se despoblan, pero en las gigantescas metrópolis del archipiélago el problema es el contrario: Tokio y Osaka crecen a expensas del resto.

El portavoz gubernamental japonés, Minoru Kihara, reconoció el pasado viernes esta "unipolaridad", que llevó a Tokio a crecer en casi 200.000 personas en cinco años, según los datos preliminares del censo.

"Consideramos necesario promover la descentralización de personas y empresas hacia las regiones para corregir esta unipolaridad", dijo Kihara, mientras que afirmó que el Gobierno está implementando "con firmeza" políticas para apoyar la natalidad como un aumento de los subsidios por hijo. EFE

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