La Cámara de la UE ve riesgo legal en la nueva norma china contra las sanciones externas
Pekín, 15 abr (EFE).- La Cámara de Comercio de la Unión Europea (UE) en China advirtió este miércoles de los riesgos legales que plantea la nueva normativa china destinada a contrarrestar sanciones y medidas extraterritoriales de otros países, al considerar que puede aumentar la incertidumbre para las empresas extranjeras que operan en el gigante asiático.
En un comunicado, la organización señaló que el reglamento, aprobado por el Consejo de Estado (Ejecutivo), incluye disposiciones que podrían afectar a la actividad empresarial, como la posibilidad de exigir responsabilidades a "cualquier organización o individuo" que "implemente o ayude a implementar medidas extraterritoriales indebidas", si estas perjudican los intereses de ciudadanos o entidades chinas.
La Cámara apuntó que, aunque la normativa presenta ciertas similitudes con el Estatuto de Bloqueo de la UE, su "amplio alcance", el uso de un "lenguaje impreciso" y la "amplia discrecionalidad" para sancionar, incluida la posible responsabilidad penal, van más allá del marco comunitario.
Asimismo, advirtió de que "no está claro" qué se considerará una "jurisdicción extraterritorial indebida", lo que dificulta evaluar su impacto práctico y añade incertidumbre al entorno regulatorio para las empresas europeas.
El organismo también destacó que, pese a centrarse en contrarrestar medidas de otros países, la normativa "reafirma" la capacidad de China para aplicar sus propias disposiciones extraterritoriales cuando lo estime necesario.
En este sentido, vinculó el nuevo marco con la futura entrada en vigor, prevista para noviembre de 2026, de los controles de exportación extraterritoriales anunciados por Pekín, que, según la Cámara, tendrán un "impacto significativo en las cadenas globales de suministro".
El ente que agrupa a las empresas europeas en China subrayó que las compañías necesitan "directrices de aplicación detalladas" para determinar si pueden cumplir simultáneamente con la legislación china y con las obligaciones derivadas de terceros países, y evitar así posibles conflictos legales.
China aprobó este reglamento tras intensificar en los últimos meses su respuesta a sanciones y restricciones externas en ámbitos como la tecnología, las exportaciones de insumos estratégicos o las inversiones, en paralelo al aumento de las tensiones comerciales y la presión sobre las cadenas globales de suministro. EFE
gbm/imh/cg