La CIJ pide "vigilancia" ante el retroceso del derecho internacional en su 80 aniversario
La Haya, 17 abr (EFE).- La Corte Internacional de Justicia (CIJ) advirtió este viernes de las señales "preocupantes" de debilitamiento del derecho internacional, y llamó a la "vigilancia" y al compromiso con el Estado de derecho ante las crecientes tensiones geopolíticas.
Durante la celebración del 80 aniversario del tribunal en La Haya, el presidente de la CIJ, el juez japonés Yuji Iwasawa, subrayó que "este no es un momento para la complacencia", sino para la "vigilancia", ante lo que calificó como una "creciente resistencia" al cumplimiento de las normas internacionales y "un escepticismo" hacia el valor del multilateralismo.
"Existen señales preocupantes de distanciamiento respecto de las obligaciones internacionales y de cuestionamiento del papel del derecho", afirmó durante la sesión solemne Iwasawa, quien recordó que el orden jurídico internacional "no puede darse por sentado" y debe ser "elegido, reafirmado y defendido".
Iwasawa explicó que la Corte, principal órgano judicial de Naciones Unidas desde su creación en 1945, nació con "la firme convicción de que las relaciones entre Estados deben regirse por el derecho y no por la fuerza", un principio que, dijo, sigue siendo igual de relevante ocho décadas después.
En ese sentido, defendió el papel de la CIJ en la resolución pacífica de controversias entre países, subrayando que sus decisiones han contribuido a fortalecer el derecho internacional y que cada vez son más los países que aceptan su jurisdicción.
El presidente de la Corte subrayó el valor el trabajo "constante y basado en principios" de la institución judicial, lejos de "los titulares" por los casos sobre los que se ha pronunciado, y destacó la confianza depositada en el tribunal por los Estados y organizaciones internacionales.
No obstante, reconoció que muchas de las disputas que llegan ante el tribunal van más allá de cuestiones estrictamente jurídicas, por lo que las soluciones duraderas requieren voluntad política y cooperación entre los países.
"El derecho puede mostrar el camino, pero los Estados deben decidir seguirlo", señaló.
Iwasawa subrayó el principio de igualdad soberana, uno de los pilares del funcionamiento de la Corte, donde "todos los Estados, grandes y pequeños, comparecen en pie de igualdad", e insistió en que la legitimidad del tribunal se basa en el respeto al "consentimiento de los Estados y en la equidad procesal".
Aunque las decisiones de la CIJ no siempre resuelven completamente las disputas, el presidente subrayó que ayudan a clarificar la situación jurídica, reducir la incertidumbre y ofrecer una base común para el diálogo y la solución pacífica de conflictos.
También hizo un llamamiento a los países a "renovar su compromiso con el derecho internacional", recordando que el Estado de derecho es "un esfuerzo continuo" que debe mantenerse y fortalecerse con el tiempo.
"La fortaleza del sistema jurídico internacional no reside principalmente en la Corte, los Estados conservan el papel centro", concluyó, instando a la comunidad internacional a defender el derecho como base de la paz y la justicia.
Durante los últimos años, la CIJ -que no es un tribunal penal- ha estado en el centro de algunas de las crisis más graves de la actualidad, como las relacionadas con la guerra en Ucrania y la situación en la Franja de Gaza.
En ambos casos, el tribunal ha dictado medidas cautelares dirigidas a los Estados implicados -Rusia e Israel- con el objetivo de prevenir daños irreparables y garantizar el respeto del derecho internacional, pero estas órdenes han sido en gran medida ignoradas por los países afectados.
Esto ha alimentado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de cumplimiento de la CIJ, que depende de la voluntad de los países involucrados de respetar sus decisiones. EFE
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