Agencias

La defensa de Sarkozy denuncia que la acusación se basa en imaginaciones, no en hechos

La defensa de Sarkozy denuncia que la acusación se basa en imaginaciones, no en hechos

París, 27 may (EFE).- La defensa de Nicolas Sarkozy criticó este miércoles que se quiera condenar al expresidente francés por haber tramado una financiación ilegal de la campaña que le llevó al Elíseo en 2007 con dinero del régimen libio de Muamar Gadafi no por lo que hizo, sino por lo que, según la Fiscalía, pudo haber imaginado.

"Se quiere condenar a Nicolas Sarkozy no por lo que hizo, sino por lo que se imagina que pensó. Es vertiginoso", denunció su abogado, Christophe Ingrain, en la última jornada de su juicio ante el Tribunal de Apelación de París.

Ingrain insistió en que durante los 13 años que duró la investigación en contra de su cliente se quiso "implicar a Nicolas Sarkozy en esta novela grotesca", y en la aparente paradoja de que fuera el mismo que según la acusación se benefició de dinero del régimen de Gadafi en 2006-2007 el que ya como presidente de Francia lideró la coalición internacional en 2011 que condujo al derrocamiento del líder libio.

El letrado recordó que no se ha encontrado rastro de la entrada de financiación irregular en las cuentas de su campaña y, sobre todo, hizo hincapié en tratar de desmontar el que la Fiscalía considera el móvil del pacto de corrupción que le reprocha haber liderado: la necesidad de obtener financiación exterior para esa campaña.

A ese respecto, Ingrain indicó que de cara a las elecciones presidenciales de 2007, "Sarkozy tenía la seguridad de contar con el apoyo de la UMP (su partido) si era candidato".

También que la Unión por una Mayoría Presidencial (UMP) tenía fondos suficientes para afrontar esa campaña y que el otro potencial rival de la derecha, el ex primer ministro Dominique de Villepin, tenía un respaldo mínimo de la formación, que se limitaba a "una quincena de diputados".

Por eso, la hipótesis de la Fiscalía de que Sarkozy buscaba financiación irregular para protegerse de la posible competencia dentro de un partido que controlaba de forma abrumadora aparece "ridícula", de acuerdo con el abogado.

"El objetivo de intentar condenar a Sarkozy no permite todo", se quejó Ingrain, que repitió de forma insistente que no hay pruebas de grabaciones u otros elementos que lo implicaran en actos de preparación de una supuesta financiación ilegal de su campaña.

La Fiscalía del Tribunal de Apelación de París pidió para el ex jefe de Estado una pena de siete años de cárcel, dos más de los que se le impusieron en primera instancia, así como su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante cinco años y una multa de 300.000 euros.

Para el Ministerio Público hubo "un pacto de corruptela al más alto nivel" establecido antes de ser elegido jefe del Estado por el que se comprometió a sacar al régimen de Gadafi del ostracismo internacional en el que había estado durante años.

Los cuatro abogados de la defensa deben presentar sus alegatos durante este miércoles antes de que se le dé la palabra por última vez a Sarkozy, tras lo cual el juicio quedará visto para sentencia, un dictamen que se hará público el próximo 30 de noviembre. EFE

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