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La "desintoxicación digital" avanza entre los jóvenes de EEUU

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Washington, Estados Unidos, 22 Abr 2026 (AFP) -

Desplazarse sin Google Maps, dejar de deslizar el dedo por Instagram, guardar los auriculares para escuchar el canto de los pájaros: durante un mes, un grupo de jóvenes estadounidenses cambió sus teléfonos inteligentes por sencillos aparatos de tapa y se embarcó en una desintoxicación digital.

La iniciativa forma parte de un movimiento emergente de jóvenes que buscan liberarse de los efectos nocivos de las redes sociales.

"Estaba esperando el autobús y no sabía cuándo llegaría", recordó Jay West, de 29 años, quien participó en el desafío "Un mes offline", organizado por una pequeña startup con el apoyo de un grupo comunitario local.

Los viejos hábitos son difíciles de erradicar, y West -que trabaja como analista de datos para el sistema de metro de Washington- comentó que a menudo se encontró metiendo la mano en el bolsillo para buscar su teléfono móvil, pese a que no lo llevaba encima.

Pero finalmente resultó ser una experiencia liberadora, asegura.

"A veces me aburría, y eso está bien!", recordó una tarde reciente en una huerta comunitaria de la ciudad donde los participantes de la experiencia se reunieron para compartir las dificultades y las alegrías de desconectarse. "Está bien aburrirse", dijo West.

Sentada a su lado estaba Rachael Schultz, de 35 años, quien tuvo que pedir indicaciones a desconocidos que pasaban en bicicleta. También Lizzie Benjamin, de 25, que desempolvó viejos CD que su padre había grabado para poder escuchar música sin recurrir a Spotify.

Antes de la desintoxicación, a Bobby Loomis -trabajador del sector inmobiliario de 25 años- le costaba ver siquiera un episodio completo de una serie de televisión sin mirar su teléfono.

- Vida social "enriquecedora" -

Desde hace tiempo, los científicos vienen alertando que la adicción a los teléfonos móviles está asociada con una menor capacidad de atención, problemas de sueño y ansiedad.

En un fallo histórico de fines de marzo, un tribunal de California dictaminó que Instagram y YouTube son responsables de la naturaleza adictiva de sus plataformas.

Un número creciente de jóvenes estadounidenses está, por fin, tomando nota de ello.

Según una encuesta de YouGov realizada el año pasado, más de dos tercios de las personas de entre 18 y 29 años desearían reducir su tiempo de uso de pantallas.

Y existen nuevas herramientas disponibles para lograrlo: aplicaciones, dispositivos para bloquear el teléfono y grupos -como el de Washington- que promueven desintoxicaciones de un mes.

En los campus universitarios se han popularizado las "dietas" de redes sociales de varias semanas, y las reuniones sin pantallas entre amigos se han convertido en una tendencia en las grandes ciudades.

Prescindir del teléfono inteligente, aunque sea solo por un par de semanas, conduce a un "mayor bienestar y a una mejor capacidad para mantener la atención", afirmó Kostadin Kushlev, investigador de psicología en la Universidad de Georgetown.

Los estudios preliminares sugieren que esos efectos perduran en el tiempo, añadió.

Josh Morin, uno de los organizadores de los programas de desintoxicación en Washington, considera que simplemente dejar de usar el teléfono no es suficiente y que resulta vital ofrecer una alternativa atractiva.

Su programa incluye una sesión semanal de debate para los participantes, en un bar de karaoke situado en un barrio de moda de la capital estadounidense.

"Para romper realmente con ese hábito, es necesario ofrecer una vida social, comunitaria y enriquecedora", señaló Morin.

- "El comienzo de algo importante" -

"Un mes offline" fue lanzado hace un año por una empresa llamada Dumb.co.

Participar cuesta aproximadamente 100 dólares por persona, tarifa que cubre el préstamo de un celular viejo precargado con herramientas esenciales -llamadas telefónicas, mensajes de texto y la aplicación Uber- que se sincronizan con el teléfono inteligente del usuario.

Hasta la fecha, la "startup" ha avanzado a paso lento. Espera superar la marca de mil participantes en mayo.

Pero los expertos vislumbran una tendencia más amplia.

Graham Burnett, profesor de historia en la Universidad de Princeton, cree estar frente al "amanecer de un movimiento auténtico", similar al surgimiento de la ola ecologista en la década de 1960, que dio lugar a importantes leyes de protección medioambiental.

Kendall Schrohe, de 23 años y empleada en una organización de vigilancia de la privacidad digital, completó el programa mensual de desintoxicación en Washington en enero.

Ahora es capaz de orientarse por su barrio sin depender de Google Maps; además, eliminó su cuenta de Instagram y organizó su propio grupo de "sobriedad digital".

"Adopté una perspectiva optimista y siento que realmente estamos ante el comienzo de algo importante", comentó.

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