La Fraternidad San Pío X puede llevar al cisma a la Iglesia católica
Ciudad del Vaticano, 29 Jun 2026 (AFP) -
La tradicionalista Fraternidad Sacerdotal San Pío X tiene la intención de ordenar a sus propios obispos el 1 de julio sin el consentimiento del Vaticano, un desafío que plantea el riesgo de un cisma en la Iglesia católica.
- ¿Qué es la Fraternidad San Pío X?
Esta comunidad fundada en 1970 en Écône (Suiza) por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991) agrupa a fieles que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.
Tuvo una gran repercusión mediática en 1988, tras ordenar ilícitamente a cuatro obispos, lo que provocó una excomunión inmediata.
Con 730 sacerdotes y más de 260 seminaristas declarados en la actualidad, y presencia en cerca de 80 países, la Fraternidad "está bien implantada en Francia, Suiza, Estados Unidos" y cuenta con unos 600.000 fieles, explica a la AFP Martin Dumont, secretario general del Instituto de Investigación para el Estudio de las Religiones.
Rechaza en su conjunto las evoluciones de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (en la década de 1960) defiende un modelo de sociedad tradicionalmente patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
Es influyente en ciertos círculos conservadores, pero minoritaria dentro de la Iglesia católica y sus aproximadamente 1.300 millones de fieles.
- ¿En qué consiste el rito anterior al Concilio Vaticano II?
Este rito del siglo XVI, llamado "tridentino", se caracteriza por el uso del latín y una liturgia muy codificada y simbólica. En las misas el sacerdote está de espaldas a los fieles, mirando hacia el altar.
También incluye oraciones recitadas en voz baja, más gestos rituales y con frecuencia el uso del velo o la mantilla para las mujeres.
El Concilio Vaticano II (1962-1965), que modernizó la Iglesia, introdujo la misa en lengua vernácula y fomentó la participación de los fieles.
Para la Fraternidad San Pío X, estas reformas representan una alteración de la tradición.
- Motivo de discrepancia
El miércoles a las 09H00 tendrá lugar una "misa pontifical de consagraciones episcopales" en la que los organizadores esperan la asistencia de miles de fieles.
La ceremonia durará varias horas y se celebrará en Ecône, en la pradera donde Marcel Lefebvre consagró a cuatro obispos hace 38 años.
Para el Vaticano, consagrar a un obispo sin el consentimiento del papa es un acto de insubordinación directa, que conlleva la excomunión automática de los obispos (tanto los consagrados como los consagrantes) y constituye un "acto cismático".
Se desconoce si habrá excomunión.
"Es complicado, porque pone en una situación delicada al papa León, que se preocupa por no agravar las cosas, por cerrar las heridas (...) pero también se ve obligado a aplicar mano firme", subraya Dumont.
El historiador recuerda también que la Fraternidad corre el riesgo de "aislarse de posibles intermediarios dentro de la Iglesia", justo cuando "empezaban a trazarse puentes".
- Un pasado agitado
La excomunión de 1988 fue anulada en 2009 por el papa Benedicto XVI, y su sucesor Francisco restableció a partir de 2015 la validez de las confesiones y los matrimonios celebrados por sacerdotes de la Fraternidad.
León XIV también tendió la mano en octubre pasado a los tradicionalistas al celebrar la misa en latín en la basílica de San Pedro de Roma.
- ¿Por qué ahora?
La Fraternidad dice que lo hace por "necesidad". En la actualidad solo cuenta con dos obispos en activo, lo que limita la capacidad para garantizar su crecimiento.
Afirma haber pedido al papa autorización para llevar a cabo nuevas ordenaciones, sin obtener una respuesta.
Según Dumont existen divergencias internas entre los fieles más radicales y otros partidarios de un mayor diálogo con el Vaticano.
El Vaticano intenta evitar una ruptura.
A mediados de junio, León XIV se mostró "entristecido" por esta decisión.
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