La incertidumbre domina el panorama electoral colombiano a un mes de las presidenciales
Bogotá, 30 abr (EFE).- El panorama electoral colombiano se presenta indefinido a un mes de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, con tres candidatos de izquierda, derecha y ultraderecha con posibilidades de pasar a una segunda vuelta, prevista para el 21 de junio entre los dos aspirantes más votados.
De las 13 candidaturas finalmente inscritas, solo tres aparecen en las encuestas de intención de voto con porcentajes de apoyo significativos y con una considerable ventaja sobre el resto de aspirantes, lo que hace que la campaña se concentre en ese ramillete de fórmulas presidenciales.
Desde que arrancó la campaña en noviembre pasado, el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente colombiano, Gustavo Petro, se ha mantenido al frente de la intención de voto, con un apoyo que supera el 35 %, según distintas encuestas.
Le siguen el ultraderechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, con una intención de voto que oscila alrededor del 25 %, y Paloma Valencia, del partido uribista Centro Democrático, que ronda el 22 %.
El resto de candidatos, entre quienes se encuentran nombres conocidos de la política colombiana, como los exalcaldes Sergio Fajardo, Claudia López y Carlos Caicedo; el exsenador Roy Barreras o los exministros Mauricio Lizcano y Luis Gilberto Murillo, logran poco apoyo en las encuestas, en algunos casos inferior al 1 %.
Esas proyecciones muestran un escenario completamente abierto en el que ningún candidato parece tener el caudal suficiente para ganar en primera vuelta, con lo cual la definición más probable será en la segunda entre Cepeda y alguno de los dos que le siguen en las encuestas.
Visiones distintas del país
Cepeda, a quien sus rivales llaman "el heredero" de Petro, es visto con desconfianza por la derecha e incluso por un sector del centro que lo considera un radical de izquierda por su ideario político y sus propuestas de implantar "un capitalismo social", distinto del "especulativo e improductivo" que considera que se ha centrado en la explotación de hidrocarburos y en "las ganancias del sector financiero".
"Nuestra visión es totalmente distinta a la que tiene la extrema derecha uribista sobre los problemas económicos de nuestra sociedad. Buscamos consolidar un modelo en el que el crecimiento económico, la consolidación de la democracia, la justicia social y la sostenibilidad ambiental se refuercen mutuamente en beneficio del país", dijo Cepeda en un mitin el pasado viernes en Ibagué.
Una desconfianza similar, pero en el otro extremo, despierta De la Espriella, alineado con el presidente estadounidense, Donald Trump, el salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei.
"Lo que defiendo yo es la extrema coherencia, los principios y valores fundacionales, por eso estoy proponiendo un modelo diferente de hacer política. Yo no vine a hacer la política de siempre, yo vine a cambiar la política para siempre", afirmó en una reciente entrevista con EFE.
De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, propone un gobierno libre de políticos tradicionales para combatir la corrupción, así como un Estado reducido y promete la construcción de diez megacárceles como las de Bukele "para encerrar a los bandidos".
La lucha femenina
Entre las visiones de Cepeda y De la Espriella, la senadora Paloma Valencia, discípula del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien suele acompañarla en sus actos de campaña, representa a una derecha menos radical que intenta atraer a un importante sector del centro, desdibujado y sin grandes líderes desde las elecciones de 2018.
Con ese propósito, Valencia escogió como compañero de fórmula al economista independiente Juan Daniel Oviedo, homosexual asumido que le ha dado un aire fresco a su candidatura y, aunque existen diferencias entre ambos sobre muchos temas, argumentan que "sumar entre distintos es difícil" pero de eso se trata la búsqueda de la unidad nacional.
Valencia enfrenta también la oposición de sectores que no ven con buenos ojos a una mujer presidenta, pese a que en el país hay líderes femeninas en la administración pública y en el sector privado, entre ellas la vicepresidenta Francia Márquez.
En la carrera presidencial están también la exalcaldesa bogotana Claudia López y la empresaria Sondra Macollins, alejadas de cualquier posibilidad de triunfo, por lo que Valencia intenta recoger las banderas de la mujer.
"La primera vez que una mujer votó en Colombia muchos dijeron que no era el momento; la primera vez que una mujer llegó al Congreso muchos dijeron que ese no era un lugar para las mujeres, y la primera vez que una mujer viajó a la Luna el mundo entendió que las mujeres no tenemos límites", afirmó Valencia en un video en el que se ven imágenes de Christina Koch, astronauta de la misión Artemis II. EFE
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