Agencias

La inestabilidad deja sin comicios etíopes a Tigré, que aún se recupera de la guerra civil

La inestabilidad deja sin comicios etíopes a Tigré, que aún se recupera de la guerra civil

Adís Abeba, 28 may (EFE).- La inestabilidad política y de seguridad hacen inviables las elecciones generales de Etiopía el próximo lunes en la región de Tigré (norte), donde persiste la tensión mientras intenta recuperarse de la guerra civil de 2020-2022.

Según la Junta Electoral Nacional de Etiopía (NEBE, en inglés), más de 50 millones de ciudadanos se han registrado para votar en unas elecciones consideradas cruciales para el futuro de esta nación del Cuerno de África, hogar de más de 130 millones de personas y segundo país más poblado del continente.

Se espera que el Partido de la Prosperidad (PP) del primer ministro, Abiy Amed, obtenga el triunfo en las elecciones, lo que daría al dirigente un nuevo mandato de cinco años.

Pero, como en los comicios de 2021, no acudirá a las urnas Tigré, que sufrió una devastadora guerra de 2020 a 2022 que enfrentó al Gobierno federal y los rebeldes del Frente de Liberación Popular de Tigré (FLPT), partido en el poder entonces en la región, y causó al menos 600.000 muertes (según la Unión Africana).

Los problemas de seguridad y la falta de claridad administrativa sobre el terreno imposibilitan la votación, por lo que no se elegirán los 38 escaños correspondientes a la región en la Cámara de Representantes Populares (Cámara Baja del Parlamento), que tiene 457 asientos en total y domina actualmente el PP.

El FLPT, que llegó a dominar la política federal integrado en la coalición gubernamental del Frente Democrático Revolucionario Etíope (EPRDF) que antecedió al PP, fue ilegalizado en 2025 por no cumplir los requisitos exigidos por la NEBE.

En un claro desafío al Gobierno federal, el PLPT aseguró a comienzo de mes haber reinstaurado el Ejecutivo regional que regía antes de la guerra tras rechazar en abril la extensión del mandato de la Administración Provisional tigrina establecida mediante el Acuerdo de Paz de Pretoria, firmado en 2022 para poner fin al conflicto.

El presidente del FLPT, Debretsion Gebremichael, declaró recientemente en rueda de prensa que la región no puede celebrar los comicios, al dudar de su imparcialidad.

"Celebrar elecciones en Tigré, donde el 45 % del territorio aún está ocupado por fuerzas externas, es imposible", dijo Debretsion, al añadir que el Acuerdo de Paz de Pretoria no se ha implementado completamente según lo acordado por el Gobierno Federal y el TPLF.

Políticamente, la exclusión de Tigré ha marginado a los partidos de oposición regionales, impidiéndoles competir.

Mulubirhan Haile, portavoz del Partido Democrático de Tigré -uno de los partidos opositores de la región— acepta la decisión de la junta electoral, pero culpa al TPLF de envenenar el ambiente político.

"La junta electoral nos ha comunicado que las elecciones no se celebrarán en Tigré (...). El TPLF ha negado al pueblo de Tigré sus derechos democráticos", declaró Mulubirhan a EFE.

Sentimientos encontrados

Los tigrinos tienen sentimientos encontrados sobre esta situación: para algunos, votar es un derecho democrático fundamental; para otros, es un sueño inalcanzable, pues la región sufre conflictos, hambre y el desplazamiento de gran parte de su población.

"Tigré no debería quedar excluido de las elecciones. Todos tienen derecho a ser gobernados por el partido que elijan", declaró a EFE Simret Kebede, una funcionaria civil de 49 años de Mekele, la capital regional.

"Ya hemos celebrado elecciones en tiempos difíciles, como las que tuvimos durante la guerra entre Etiopía y Eritrea", añadió Simret.

Sin embargo, para Berhane Kahsay, técnico de telefonía móvil en Adigrat, ciudad fronteriza con Eritrea, la votación es algo secundario.

"¿De qué elecciones habla? Mi mayor preocupación ahora mismo es qué comer, aunque sea sólo por un día", subrayó Berhane, al destacar la grave crisis humanitaria que enfrenta la región, agravada desde que el desmantelamiento en 2025 de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que apoyaba a Etiopía.

Según Kjetil Tronvoll, profesor de estudios sobre paz y conflictos en la Universidad de Oslo, la falta de elecciones en Tigré perpetuará la alienación política.

"Esta situación podría fortalecer los intereses locales y las aspiraciones de secesión e independencia, ya que muchos creen que no obtienen ningún beneficio al formar parte de Etiopía, sino todo lo contrario: la continuación de la crisis humanitaria y la amenaza de una nueva guerra", declaró Tronvoll a EFE, al recordar que la región lleva seis años excluida de la representación federal.

"Es necesario -concluyó- resolver este estancamiento rápidamente para rescatar o mejor dicho, reiniciar un proceso de paz integral entre las autoridades de Tigré y el Gobierno federal". EFE

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