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La irrupción del talentoso Jódar amortigua el impacto de la retirada de Alcaraz

La irrupción del talentoso Jódar amortigua el impacto de la retirada de Alcaraz

Ginés Muñoz

Barcelona (España), 20 abr (EFE).- El Barcelona Open Banc Sabadell - Trofeo Conde de Godó ha puesto punto final a una nueva edición, la 73ª, que será recordada por la irrupción del español Rafa Jódar, quien se ha revelado como una de las grandes sensaciones del torneo y que ha amortiguado el impacto que dejó en la capital catalana la prematura retirada por lesión de su compatriota Carlos Alcaraz.

Alcaraz, número dos del ranquin mundial, vencedor de siete Grand Slams y bicampeón del Godó (2022 y 2023), sólo pudo disputar un partido sobre la arcilla del RCT Barcelona-1899 -ante el finés Otto Virtanen- del que salió victorioso, pero también lesionado en su muñeca derecha.

Y los focos del torneo se giraron hacia un madrileño de 19 años, desconocido para el gran público, y que exhibió un tenis de alto nivel que le permitió alcanzar las semifinales en su primera aventura en el abierto barcelonés, al que llegó gracias a una invitación de la organización.

La irrupción de Jódar

Y es que Jódar se convirtió en la quinta raqueta española que llegaba a la penúltima jornada del Godó antes de cumplir la veintena dentro de la Era Open. Álex Corretja (1994), Carlos Moyá (1996), Rafael Nadal (2005 y 2006) y Carlos Alcaraz (2022 y 2023) lo lograron antes que él.

"Sé que he empezado la gira de tierra batida con buen pie, pero tengo que seguir mi camino. Cada uno tiene su proceso y no porque ahora haya ganado muchos partidos significa que vaya a llegar lejos como esos grandes jugadores. Hay que continuar en esa línea, aprender de los errores y mantener los pies en el suelo", razonó tras su eliminación.

El madrileño, que empezó el año el 165 en la clasificación ATP, llegó a Barcelona como 55 del mundo tras estrenar su palmarés en el ATP 250 de Marrakech. Y sus primeras semis en un ATP 500 le han permitido ascender este lunes hasta el puesto 42.

En la capital catalana, ha logrado recuperar el grito de "¡vamos, Rafa!" con el que la central del club de Pedralbes animaba a Nadal, el doce veces campeón del Godó que ahora pone su nombre al escenario principal torneo.

Acompañado en el circuito únicamente por su padre, que se llama Rafael como él y que ejerce también de entrenador, en su primer año como profesional Jódar ha empezado a codearse, sin complejos, con tenistas mucho más expertos y consolidados.

Su timidez en la sala de prensa contrasta con su tremenda personalidad y madurez dentro de la pista, donde sorprende por su acertada lectura del juego pese a su corta edad, su repertorio de potentes golpes y su movilidad, que contrasta con su envergadura.

Porque su estampa recuerda a la de Jannik Sinner. Alto (mide 191 centímetros, como el italiano) y espigado, también luce una gorra mientras juega como la primera raqueta mundial.

La gran semana del francés Arthur Fils

El francés Arthur Fils, el tenista que lo derrotó en Barcelona (3-6, 6-3 y 6-2) y que, a la postre, acabó siendo el campeón, también ve similitudes en el juego de ambos tenistas.

"Si tengo que hacer una comparación, diría que Jódar se parece más a Sinner que Alcaraz: golpea muy fuerte desde el fondo de la pista con ambos lados y busca mucho el paralelo. En ese sentido, lo veo más cercano a Yannik que a Carlos", opinó Fils tras eliminarle en la antepenúltima ronda.

A sus 21 años, el francés ha mostrado en la capital catalana los destellos del jugador que deslumbró en su irrupción en el circuito y que le llevó a ser la decimocuarta raqueta mundial, antes de sufrir una fractura por estrés en la espalda que le ha mantenido cerca de ocho meses fuera de competición.

Y eso que el torneo empezó con problemas para Fils, que tuvo que salvar dos bolas de partido en su debut ante su compatriota Terence Atmane. Sin embargo, fue cogiendo ritmo con el paso de los días para eliminar en octavos de final al estadounidense Brandon Nakashima, en cuartos al segundo cabeza de serie, el italiano Lorenzo Musetti, y en semifinales a Jódar, que hasta ese momento no había perdido ni un solo set sobre la arcilla barcelonesa.

Fils, que llegó al Godó como número 30 del ranquin mundial, completó su gran semana venciendo en la final al quinto favorito, el ruso Adrey Rublev, para levantar el cuarto título de su carrera, el tercero en tierra batida tras el ATP 250 de Lyon 2023 y ATP 500 de Hamburgo 2024. El ATP 500 de Tokio 2024 es el único que el francés ha conseguido en pista dura.

Su victoria sólo le ha permitido avanzar cinco puestos en el ranquin -ahora es el 25- porque en el abierto barcelonés tenía que defender las semifinales conseguidas el año pasado, donde perdió contra Alcaraz. Pero le ha permitido confirmar que está en el camino correcto en su objetivo de instalarse por fin en el 'top-ten'.

"Siento que ahora juego mejor que el año pasado. Puede que no sea tan espectacular, que no haya golpes tan vistosos, pero soy más consistente, más sólido y, sobre todo, estoy más centrado. He mejorado el saque, entiendo mejor el juego y eso me hace sentirme en un momento más completo", resumió el nuevo campeón del Godó. EFE

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