La Knéset aprueba una ley que quita al fiscal general el poder de control al Gobierno
Jerusalén, 15 jul (EFE).- El Parlamento de Israel ( Knéset) aprobó este martes por 65 votos a favor y 51 en contra un proyecto de ley que disminuye el poder de la fiscal general del Estado, actualmente Gali Baharav-Miara, de tal modo que perderá su capacidad de control sobre la actividad del gobierno.
"El Pleno de la Knéset aprobó en segunda y tercera lectura el Proyecto de Ley del Fiscal General (Opinión, Representación y Supervisión), 2026. Sesenta y cinco diputados apoyaron la propuesta y 51 la rechazaron", se indica en un comunicado del legislativo israelí.
El proyecto forma parte de la reforma judicial impulsada por el Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, desde su llegada al poder tras las elecciones del 1 de noviembre de 2022 y busca reducir las competencias del fiscal general, una de las principales figuras encargadas de supervisar la legalidad de las decisiones del Ejecutivo.
La iniciativa permitiría a los ministros no acatar las opiniones y dictámenes jurídicos del fiscal general, que actualmente son vinculantes, y daría al Gobierno un mayor control sobre el nombramiento y la destitución de ese cargo.
El texto advierte de que el Gobierno puede considerar la opinión jurídica del fiscal general, pero en última instancia podrá decidir si está obligado a considerarla "salvo en lo que respecta al ejercicio de facultades en materia penal".
"Estamos devolviendo al Estado de Israel a su estado reformado, como lo fue hasta hace unas décadas. Según esta propuesta, el gobierno puede considerar cuidadosamente la postura del asesor jurídico y no aceptarla. No existe ningún país en el mundo donde el asesor jurídico tenga poder de veto y decida qué está permitido y qué está prohibido", aseguró el Ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, sobre la norma.
La oposición, organizaciones civiles y la propia fiscal general de Israel rechazan la propuesta al considerar que debilita uno de los principales mecanismos de control sobre el Gobierno. En paralelo, el Ejecutivo sostiene que la reforma es necesaria para reforzar la capacidad de gobernar de los ministros elegidos en las urnas.
Netanyahu no estuvo presente en la votación, según el diario Haaretz, pese a los constantes choques que ha tenido durante su mandato con Baharav-Miara.
Israel cuenta con pocos controles institucionales sobre el poder Ejecutivo en comparación con muchas otras democracias, ya que carece de un parlamento bicameral, circunscripciones representativas, una constitución escrita y límites de mandato fijos, lo que otorga una importancia particular al papel del fiscal general.
La votación llega después de que la coalición aprobara in extremis esta semana varias leyes pactadas con sus socios ultraortodoxos y mientras acelera la tramitación de otros proyectos antes de la disolución de la Knéset, prevista para la semana que viene, de cara a las elecciones del 27 de octubre. EFE
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