La minoría húngara en Ucrania confía en que bajen las tensiones tras la derrota de Orbán
Rostyslav Averchuk
Berejove (Ucrania), 20 abr (EFE).- La minoría húngara de la región de Transcarpatia del extremo occidental de Ucrania espera que se reduzcan las tensiones entre Kiev y Budapest tras la derrota del aún primer ministro húngaro, Viktor Orbán, en las elecciones del 12 de abril.
El ambiente en la plácida ciudad de Berejove, el centro de la minoría húngara, contrasta con la retórica de Orbán, que hizo del Gobierno de Kiev y de su tratamiento a sus ciudadanos de origen húngaro un tema destacado de su campaña.
Banderas de Ucrania y de Hungría ondean juntas en los edificios de esta ciudad conocida por sus aguas termales en la que la mitad de la población se identifica como étnicamente húngara. Lazos con la bandera de Hungría adornan monumentos en sus calles, donde se escucha tanto ucraniano como húngaro.
Cansados de la política
Esta minoría étnica que se concentra cerca de la frontera con Hungría y representa el 12 % de la población de Transcarpatia ha atraído recientemente más atención de lo que le habrían deseado los habitantes de Berejove.
"No existe ningún conflicto más que en la cabeza de los políticos que intentan crearlos para su beneficio", dice a EFE en perfecto ucraniano una trabajadora de origen magiar de un teatro en el que las obras se representan en húngaro.
Otra trabajadora del teatro, Adrienn Béres, está de acuerdo. La gente aquí puede hablar en su idioma y desarrollar su cultura libremente, dice esta joven graduada de la universidad de Berejove que financia el Estado húngaro.
La comunidad ha ido reduciéndose desde antes de la guerra debido a la emigración a Hungría por motivos laborales y a las bajas tasas de natalidad. La guerra ha acelerado esta tendencia, y muchas madres con sus hijos han buscado refugio al otro lado de la frontera. La población de origen magiar en Ucrania se estima hoy en unas 80.000 personas, poco más de la mitad de las 150.000 que la integraban hace dos décadas.
"Nací y crecí aquí y sólo aquí veo mi futuro", dice Béres a pesar de todo.
Educación y futuro
Béres habla bien el ucraniano aunque a veces haya de pararse a pensar la palabra correcta. La mitad de los húngaros de Ucrania hablaba en el pasado muy poco ucraniano, una de las razones por las que se aprobaron las leyes educativas de 2017 que Orbán ha invocado para denunciar la supuesta persecución de la cultura magiar en el país.
El incremento del uso de ucraniano en las escuelas a costa del húngaro fue percibido como demasiado drástico por algunos en la comunidad, que celebró las medidas para suavizar las leyes aprobadas en 2024 y 2025.
Sin embargo, organizaciones cercanas al Gobierno de Orbán como la Sociedad Cultural Húngara de Transcarpatia siguen insistiendo que Ucrania limita los derechos de esta minoría.
Otros colectivos húngaros en Ucrania pidieron al Gobierno saliente de Budapest que dejara de oponerse a la integración de Ucrania en la UE, pero sus demandas fueron ignoradas por Orbán, que también reprochó a Kiev que envíe al frente a ciudadanos de origen magiar.
Algunos líderes de la zona creen que la actitud de Orbán contribuyó a aislar a la comunidad limitando sus oportunidades dentro de Ucrania y obligándola a optar entre emigrar o vivir en una pequeña burbuja.
Aunque las políticas de Orbán no han dañado visiblemente las relaciones entre grupos en la región, éstas sí han fomentado las tensiones, muchas veces dentro de la propia minoría húngara.
"Algunos de los que se han ido a Hungría incluso tienen miedo de visitar a sus familias aquí debido a la percepción exagerada del peligro", dice a EFE una doctora que se identifica como Orysia.
Expectativas cautelosas
La derrota de Orbán después de 16 años en el poder supone un gran cambio para la minoría húngara, admite Petró, un vecino de raíces tanto ucranianas como húngaras.
Muchos celebran la victoria de Péter Magyar y consideran que su postura pro-europea y menos agresiva permitirá resolver las cuestiones pendientes con diálogo.
László Zubánics, presidente de la Asociación Democrática de los Ucranianos Húngaros, felicitó al Partido Tisza de Magyar por su victoria.
"Pese a la guerra, creemos que nosotros, los húngaros de Transcarpatia, tenemos un lugar en la Cuenca de los Cárpatos y en Europa", subrayó.
Sin embargo, hay quien teme que los cambios en Hungría podrían hacerles perder los fondos que han ayudado a restaurar edificios y a apoyar iniciativas culturales en los últimos años. La preocupación para otros es que haya llegado a su fin la generosa política de Orbán a la hora de ofrecer la nacionalidad a los ciudadanos de origen magiar de países vecinos de Hungría.
"La mayoría está esperando a ver qué hace Magyar", dice Petró. EFE
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