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La no roja a Bellingham encabeza las polémicas arbitrales de la fase de grupos

La no roja a Bellingham encabeza las polémicas arbitrales de la fase de grupos

Nueva York, 28 jun (EFE).- No hay Mundial sin polémicas, y esta edición de la Copa del Mundo 2026 no es excepción: la no roja Bellingham, el claro penalti a favor de Ghana que no vio el VAR o el juego peligroso no pitado a Alemania son algunas de las acciones que causaron más quejas hacia el colectivo arbitral, siempre en el punto de mira.

Este Mundial estrenaba una nueva norma, la denominada 'Ley Prestianni' -fruto de la polémica racista entre el argentino Gianluca Prestianni y el brasileño Vinicius Junior en la Liga de Campeones-, para sancionar las burlas, lenguaje ofensivo o gestos antideportivos cubriéndose la boca.

El paraguayo Miguel Almirón pasó a la historia de las Copas del Mundo por ser el primer expulsado por esta nueva norma tras hacer unos comentarios con la boca tapada al defensa Mert Muldur en un partido que le enfrentaba ante Turquía.

Sin embargo, la misma acción por parte de Jude Bellingham, quien se cubrió la boca para hablar con Jordan Ayew, no fue castigada de ninguna forma durante el Inglaterra-Ghana, en el que el VAR no entró a valorar la posible expulsión del jugador del Real Madrid.

El VAR tampoco quiso intervenir en otra polémica del mismo partido entre ingleses y ghaneses, en la que Ezri Konsa, defensa de los Three Lions, cometió penalti sobre Prince Adu, pero el videoarbitraje no entró a corregir pese a las diferentes tomas que mostraban una falta aparentemente clara dentro del área.

"Fue una pena que el VAR se fuera a tomar café", sugería el seleccionador de Ghana, Carlos Queiroz, tras el partido.

En el partido entre Alemania y Ecuador, tanto la árbitra Tori Penso como el equipo de videoarbitraje fueron duramente criticados. Aunque el VAR sí corrigió un penalti a favor de los teutones precedido por una falta de Sané, en el primer minuto no alertaron a la colegiada estadounidense de una acción de juego peligroso de Pavlović que terminó en el gol alemán.

Decisiones controvertidas

Incluso en los aciertos, el arbitraje aún deja dudas y no contenta a todos. En el descuento del empate entre Colombia y Portugal, el cafetero Davinson Sánchez remató a gol, pero el fuera de juego semiautomático determinó que la punta del pie derecho del central colombiano estaba ligeramente adelantada, a niveles casi imperceptibles para el ojo humano.

También en el descuento, a Shoja Khalilzadeh, futbolista de la selección de Irán, le anularon por fuera de juego un tanto que hubiera significado la clasificación a dieciseisavos para unos persas finalmente eliminados como unos de los cuatro peores terceros.

Aunque estuvo bien anulado, sorprendió la rareza del fuera de juego. El jugador iraní tenía a un defensa egipcio delante suyo, pero el portero estaba detrás suyo, por lo que, para que el gol pudiera subir al marcador, tenía que haber dos defensas egipcios entre Khalilzadeh y la portería. También por centímetros, el gol no valió.

Polémicas más allá del VAR

Además de las quejas por decisiones arbitrales, este Mundial está acaparando otras quejas como las pausas de hidratación -implementadas incluso en días lluviosos o estadios con sistemas de ventilación-, que recibe críticas por cortar el ritmo de los partidos.

"Puedo entenderlo cuando hace calor, pero en Toronto se podía jugar perfectamente la primera parte entera sin parar. Pero aquí no solamente se piensa en el futbolista, sino también en el bolsillo", decía el seleccionador de Panamá, Thomas Christiansen.

Antes y después de los partidos también se juega el Mundial. La selección de Irán, eliminada en fase de grupos, disputó el torneo en peores condiciones que sus rivales, con la prohibición de pernoctar en territorio estadounidense después de sus partidos, teniendo que volver a su campamento base en México. EFE

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