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La ONU habla de "un momento de crisis" en el mundo y advierte contra "la fuerza bruta"

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La Haya, 17 abr (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este viernes de que el mundo atraviesa un "momento de crisis" en el que la comunidad internacional debe elegir entre un mundo basado en la legalidad o en la "fuerza bruta", y alertó de que esto amenaza con desestabilizar la paz global.

Durante su intervención en la sesión solemne por el 80º aniversario de la fundación de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Guterres defendió el papel del derecho internacional como base de la convivencia entre países y recordó que este tribunal nació tras la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de sustituir la violencia por normas comunes.

"Hoy nos enfrentamos a nuestro propio momento de crisis, y a nuestro propio momento de elección, una elección entre un futuro regido por el Estado de derecho o uno impulsado por la fuerza bruta", afirmó, en un discurso en el Palacio de la Paz de La Haya, sede de la CIJ.

Además, alertó de que, en la actualidad, se están produciendo violaciones del derecho internacional "ante nuestros ojos", con "operaciones militares" que "pisotean" normas básicas y obligaciones humanitarias.

En este sentido, recalcó que "la fuerza del derecho debe prevalecer sobre el derecho de la fuerza" y lamentó que la erosión del sistema no se limita a casos aislados, sino que se produce incluso "por parte de países con responsabilidades especiales en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales".

El secretario general consideró que la creciente carga de trabajo del tribunal refleja la confianza de los Estados en su independencia.

"El respeto de las decisiones (de la CIJ) no es opcional. Es una obligación derivada de la Carta" de Naciones Unidas, subrayó, en referencia al carácter vinculante de sus fallos, incluido de las medidas cautelares que emite dirigidas a países involucrados en los procedimientos abiertos ante sus jueces.

El secretario general de la ONU advirtió de que, cuando la fuerza sustituye al derecho, "la inestabilidad se propaga, los conflictos se extienden más allá de sus fronteras y las consecuencias económicas repercuten a nivel global", afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables.

Guterres defendió que, frente a quienes consideran el derecho internacional como "frágil, obsoleto o insuficiente", hay que subrayar que su relevancia es mayor que nunca.

"El derecho internacional proporciona a los países con historias, sistemas e intereses diferentes la certeza de un lenguaje común y la previsibilidad de un marco común para resolver diferencias de forma pacífica", señaló.

Además, instó a los países a reforzar su compromiso con "la solución pacífica de controversias", respetar las sentencias y opiniones consultivas de la CIJ y cumplir con los principios de la Carta de Naciones Unidas.

"En este momento de crisis, esa es la única elección correcta", concluyó Guterres, quien defendió que fortalecer el derecho internacional es "invertir en un mundo regido por la justicia, no por el miedo".

Durante los últimos años, la CIJ -que no es un tribunal penal- ha estado en el centro de algunas de las crisis más graves de la actualidad, como las relacionadas con la guerra en Ucrania y la situación en la Franja de Gaza.

En ambos casos, el tribunal ha dictado medidas cautelares dirigidas a los Estados implicados -Rusia e Israel- con el objetivo de prevenir daños irreparables y garantizar el respeto del derecho internacional, pero estas órdenes han sido en gran medida ignoradas por los países afectados.

Esto ha alimentado el debate sobre la eficacia de los mecanismos de cumplimiento de la CIJ, que depende de la voluntad de los países de respetar sus decisiones. EFE

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