Agencias

La propaganda rusa toma una y otra vez el mismo pueblo ucraniano desde hace un año

La propaganda rusa toma una y otra vez el mismo pueblo ucraniano desde hace un año

Moscú, 21 abr (EFE).- El pueblo ucraniano de Malá Tokmachka se ha convertido en el símbolo de la fallida ofensiva de Rusia. La propaganda rusa, sedienta de victorias, informa repetidamente desde hace un año de la toma de esa localidad situada en Zaporiyia, sin que los combates en esa región sureña hayan cesado del todo.

Precisamente, el ejército ruso logró en Zaporiyia sus mayores avances en la segunda mitad del pasado año y también ha sufrido allí sus mayores reveses en los primeros meses de 2026, coincidiendo con la imposibilidad de emplear las terminales satelitales de la red Starlink de Elon Musk.

Una batalla propagandística

La televisión pública rusa tiene un especial interés en anunciar a bombo y platillo la conquista de Malá Tokmachka, que se encuentra a escasos kilómetros de la ciudad de Orijiv, considerada la punta de lanza para la ofensiva contra la capital regional, bajo control ucraniano.

En concreto, el experto militar Boris Rozhin lleva desde mayo de 2025 informando ininterrumpidamente sobre éxitos en esa zona del frente. Varios medios, incluido Astra, publicaron un vídeo en el que se ve cómo el especialista repite hasta la saciedad el nombre de dicha localidad en numerosas intervenciones televisivas.

Rozhin, que cuenta con más de 760.000 seguidores en Telegram, hizo esas afirmaciones en el programa 'El gran juego' del Canal Uno, presentado entre otros por Viacheslav Níkonov, diputado oficialista, abanderado del expansionismo ruso y nieto del jefe de la diplomacia estalinista, Viacheslav Mólotov.

La realidad es que el ejército ruso apenas ha logrado avanzar desde diciembre y que las veces que lo ha intentado ha sufrido ingentes bajas -cientos de muertos y heridos diarios, según Kiev- a manos de los escuadrones de drones de asalto enemigos.

Según la prensa local, un prisionero de guerra ucraniano comentó a sus interrogadores: "Mientras vosotros traéis al frente camiones llenos de soldados, nosotros llevamos al frente camiones con drones".

Ese hecho ha convertido la batalla por el control de Malá Tokmachka en un meme aprovechado por los blogueros opositores para hacer escarnio con las supuestas victorias propagandísticas del ejército ruso.

"Como dijo Bismarck, quien controle Málaya Tokmachka, dominará el mundo", escribió irónicamente un usuario en un comentario sobre una localidad que tenía unos 3.000 habitantes antes del conflicto.

Un pueblo irreductible

Malá Tokmachka aparece desde el segundo año de guerra (2023) en los canales militares de Telegram, que informan sobre combates cruentos por el control de sus dos calles principales: Mir y Taras Shevhenko, nombrada en honor al padre de las letras ucranianas.

En noviembre, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró en un parte que unidades de la agrupación militar Dniéper habían tomado definitivamente Malá Tokmachka. Seguidamente, el propio ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, comunicó personalmente la buena nueva al comandante supremo, Vladímir Putin, añadiendo que las tropas rusas combatían ya en las afueras de Orijiv.

"El control de esa localidad crea condiciones favorables para la futura ofensiva en el noroeste de la región de Zaporizhia", dijo.

No obstante, a finales de marzo el ejército ucraniano anunció que los defensores ucranianos habían vuelto a destruir las tropas mecanizadas rusas, que aprovecharon la niebla para intentar hacerse con el control de la localidad. La conquista clamada por la propaganda del Kremlin también fue negada por blogueros rusos.

Para más inri, expertos del Conflict Intelligence Team llamaron la atención sobre que el mapa mostrado durante la intervención de Beloúsov mostraba Malá Tokmachka en el lugar equivocado. Dicho pueblo se encuentra en esa carta a 20 kilómetros de su localización real.

Según los expertos, rusos y ucranianos combaten ferozmente desde hace semanas por el control de los edificios de la prisión de Malá Tokmachka, unos 60 kilómetros de la capital homónima de Zaporiyia.

Los expertos citados por la agencia TASS consideran que la toma de esa ciudad aliviaría la situación logística de las tropas rusas en esa zona del frente sur y facilitaría el envío de refuerzos desde la ciudad de Melitópol, la más importante bajo control de Moscú en esa región.

El Kremlin admitió recientemente que, en realidad, Moscú y Kiev discrepan sólo por unos pocos miles de kilómetros cuadrados, en clara alusión a la zona de Donetsk aún dominada por los ucranianos.

Según la prensa, ésta y otras declaraciones hacen entrever que Putin estaría dispuesto a congelar actualmente el frente en Zaporiyia y la vecina Jersón en caso de llegar a un acuerdo con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski. EFE

mos/llb