Agencias

La respuesta a los precios del combustible divide a la coalición de Merz

La respuesta a los precios del combustible divide a la coalición de Merz

Berlín, 11 abr (EFE).- La cuestión de cómo debe responder el Gobierno alemán a la subida de los precios del combustible debido a la guerra de Irán está causando división en el seno de la coalición del canciller Friedrich Merz, que se reunió este sábado con los líderes de los partidos socios de su Unión Cristianodemócrata (CDU) para buscar salidas a la crisis.

Según el diario 'Bild', Merz se encontró con los jefes del Partido Socialdemócrata (SPD), Lars Klingbeil y Bärbel Bas, y con Markus Söder, el líder de la bávara Unión Socialcristiana (CSU), en una de las villas del Gobierno a las afueras de Berlín.

El domingo está previsto que se sumen los jefes de los respectivos grupos parlamentarios, así como representantes de las cúpulas de los partidos.

Originalmente, Merz tenía previsto tratar en este encuentro las reformas fiscales pendientes, pero la disputa pública por los precios del combustible entre Klingbeil, el ministro de Finanzas, y la ministra de Economía conservadora, Katherina Reiche, ha traído este asunto a la cabecera del orden del día.

En una entrevista publicada este sábado, Klingbeil insistió en que es necesario un impuesto a los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas, con el que se financiaría un tope a los precios de los carburantes, cuya escalada por la guerra en Irán está causando cada vez más preocupación en empresas y consumidores.

"Ya no puedo explicarle a nadie por qué en Bélgica, Luxemburgo o Grecia -todo ello países que no son precisamente comunistas- el Gobierno topa los precios, mientras que aquí se disparan", dijo el líder socialdemócrata a Süddeutsche Zeitung.

Klingbeil argumentó que a pesar del "muy frágil" alto el fuego entre Irán y EE.UU. no es de esperar que los precios de los combustibles vayan a bajar rápidamente.

Otros pesos pesados de su partido, como la líder regional de Mecklemburgo-Antepomerania, Manuela Schwesig, apoyan sus demandas, mientras que desde la economía alemana se multiplican los llamamientos al Gobierno para que intervenga para frenar la escalada de precios.

No obstante, la ministra de Economía rechaza frontalmente las medidas que pide Klingbeil y este viernes en una rueda de prensa las atacó públicamente con inusitada virulencia, calificándolas de "caras, inefectivas y constitucionalmente dudosas".

Reiche está dispuesta en todo caso a poner en marcha una ayuda directa a los ciudadanos que tienen que desplazarse largas distancias hasta el puesto de trabajo.

La postura de la ministra y sobre todo su enfrentamiento abierto con Klingbeil ha provocado rechazo incluso entre sus propios compañeros de filas de la CDU, hasta el punto de que un representante del "ala social" de la fuerza conservadora, Christian Bäumler, ha planteado incluso que Merz debería cesarla.

En declaraciones a la cadena regional SWR, Bäumler acusó a Reiche de "rechazar un compromiso con el SPD sobre los precios del combustible" y de boicotear la coalición entre conservadores y socialdemócratas, ya que, a su juicio, la ministra preferiría un pacto con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).

Desde que comenzó la subida de precios por la guerra de Irán, el Gobierno alemán ha restringido a una vez por día el número de veces que las gasolineras pueden encarecer los carburantes y ha reforzado las herramientas de las que dispone la Oficina Antimonopolio para perseguir infracciones, pero la coalición no ha conseguido consensuar otras medidas. EFE

cph/rcf