Santiago Aparicio
Redacción deportes, 12 jun (EFE).- La casualidad, el azar o el destino han propiciado que el técnico Julen Lopetegui cumpla su esperada y particular revancha y que se convierta en mundialista un 13 de junio, la misma fecha, ocho años después, que cuando fue destituido como seleccionador de España, poco antes de entrar en acción en Rusia 2018.
Quedaban entonces dos días sólo para que la Roja, concentrada en Krasnodar, entrara en acción y jugara con Portugal su primer partido de aquel Campeonato del Mundo. Había llevado a España a la fase final tras un exitoso recorrido. Pero sólo unas horas antes de su estreno, el Real Madrid había anunciado a Lopetegui como nuevo entrenador. El entonces presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, decidió cesarle. Lopetegui se quedó sin Mundial.
No fue un buen paso en la carrera del preparador guipuzcoano que estuvo sólo unos meses en el club blanco, del que fue despedido antes de final de año. Dirigió después al Sevilla español y Wolverhampton y West Ham de Inglaterra. Y a continuación llegó otra selección, en mayo de 2025, Catar.
Lopetegui, de 59 años, consiguió el gran objetivo del combinado catarí y selló su clasificación para la fase final de un Mundial, ahora, en Estados Unidos, México y Canadá 2026. Encuadrada en el Grupo B, junto a Bosnia-Herzegovina y Canadá, se estrenará el sábado, frente a Suiza.
Será un 13 de junio, tal día como aquel de hace ocho años, cuando Lopetegui debute en un Mundial. Será el segundo para Catar. Pero el primero ganado en el campo, sin la condición de anfitrión como en la edición anterior. Dos victorias en sus últimos quince partidos ante selecciones europeas (5 empates y ocho derrotas) resumen el periplo del combinado asiático que no ha ganado ninguno de los once partidos recientes que ha jugado fuera de su país.
Parte como cenicienta del cuarteto la selección de Catar, que pretende ampliar su experiencia, relanzar al equipo nacional y competir en un gran evento. "Miro al partido de Suiza con la idea de ser lo más competitivo posible contra un rival que creo que va a ser una de las grandes sorpresas del Mundial", opina el entrenador español.
Y es que la selección de Suiza parte como favorita para este cara a cara del sábado en el estadio San Francisco Bay Arena. El combinado helvético, que afronta la cita con veteranos legendarios, habituales de otras fases finales con componentes de una nueva generación, afronta su decimotercera presencia aunque desde Alemania 2006 es uno de los fijos en el cartel de cada edición.
El meta del Borussia Dortmnd Gregor Kobel, los defensas Manuel Akanji, del Inter, el del Betis Ricardo Rodriguez, el capitán, ahora en el Sunderland Granit Xhaka o los sevillistas Ruben Vargas y Djibril Sow y el del Valencia Eray Comerts forman parte del cuadro helvético, que cuenta con jugadores verticales como Noah Okavor, del Leeds, Dan Ndoye, del Nottingham Forest o Zeki Amdouni, del Burnley.
Con los cuartos de final logrados tres veces, su techo, Suiza tiene una de las situaciones más curiosas en la historia del torneo y es que fue eliminada en Alemania 2006 sin haber recibido un solo gol.
Con Murat Yakin como seleccionador, el cuadro helvético sale a escena con sólo una derrota en sus últimos catorce partidos. Suiza no pierde su primer partido en un Mundial desde Inglaterra 1966. Únicamente hay un precedente con Catar. Fue en el amistoso de 2018. Ganó por 1-0 el conjunto de Julen Lopetegui. EFE
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